Primera Etapa: fraccionamiento olvidado

Ana Lilia PachecoAna Lilia Pacheco

A falta de policía, los vecinos están dispuestos a hacer justicia por mano propia

El abandono del fraccionamiento Primera Etapa -del municipio de Oaxaca de Juárez- es visible desde la entrada. Al circular por la calle Central Oriente Poniente -que es la principal- se puede notar el desgaste del pavimento lleno de baches.

Este fraccionamiento -ubicado en el norte de la capital oaxaqueña- fue construido hace más de 38 años y está integrado por alrededor de 100 manzanas, formadas por 14 casas cada una, las cuales se comenzaron a habitar hace 33 años. Los vecinos comentan que desde entonces, las calles se han desgastado y ninguna administración ha hecho alguna remodelación.

“En campaña, los candidatos nos han prometido obras, mejoras en los servicios, pero nada de eso nos han cumplido. Así llevamos más de 30 años”, expone doña Marcela Aguilar, vecina de la calle Central Norte Sur.

La calle con más deterioro es la avenida Río Verde, que de acuerdo con los vecinos, parece de terracería. Ellos creen que es por el constante paso de los autobuses, pues la terminal se encuentra en la esquina con la calle Oriente.

Hay muchos perros y poca limpieza

Doña Marcela comenta que en el fraccionamiento hay muchos perros; por una parte están los callejeros, que no saben cómo llegaron y como ya no existe la perrera, no saben a dónde reclamar. Por otro lado, están los que sí tienen dueño, pero que los sacan a hacer sus necesidades y no las levantan o si llevan bolsas para recogerlas, las tiran en las coladeras de las calles.

Ella añade que los vecinos no se preocupan por limpiar sus calles, levantar la basura o participar en los tequios, ni tampoco limpian los camellones y podan los árboles.

“Nunca he visto que vengan a dar algún mantenimiento a las calles principales. Necesitamos que vengan a podar los árboles porque las copas son grandes y cubren los cables y eso es peligroso”, advierte.

Cada manzana se protege

De acuerdo con los vecinos, la intersección de las calles Central Norte Sur y Central Oriente Poniente es donde se registran más asaltos, pues las copas de los árboles cubren las lámparas, provocando oscuridad en esa zona. Incluso, en las entradas de las manzanas hay lonas con amenazas de linchamiento a quien robe. 

Rafael Pérez y Silvana Domínguez, habitantes de la calle Antonio I. Villarreal de este fraccionamiento, detallan que en su manzana se han organizado para protegerse unos a otros, pues llevan meses sin alumbrado público, lo que beneficia a los delincuentes.

“Aquí ya conocemos a algunos rateros y tratamos de llevarnos con ellos para que no nos hagan nada. En caso de que vean a alguien que no es de aquí, es seguro que le roben”, advierte don Rafael.

Aseguran que en reuniones han propuesto cerrar su manzana para que no puedan entrar personas ajenas a esta, pero no todos están de acuerdo en hacer privado un paso público.

En tanto, los vecinos de la calle Los Poderes, desde hace 10 años instalaron una reja para que los de otras manzanas no se estacionen en su calle, pues es una práctica común en el fraccionamiento.

Con una lona, los vecinos advierten el horario en que la reja está abierta y qué tipo de automóviles pueden pasar a la manzana, para tener más seguridad; sin embargo, don Ernesto Juárez, vecino de este lugar, señala que a pesar de que la reja se cierra, se han robado tres automóviles.

El robo de autopartes y automóviles se ha vuelto común en el fraccionamiento. El más reciente fue la semana pasada, en la calle Central Oriente Poniente, donde robaron un automóvil de una empresa de refrescos. 

“Ya van seis veces que me roban la batería de mi coche. Ya hasta se me está haciendo normal”, lamenta Francisco, vecino de la calle Central Norte Sur.

Cabe señalar que desde hace unas semanas, el módulo de policía de este fraccionamiento volvió a operar después de varios años de abandono, por lo que los vecinos esperan que pronto regrese la seguridad y sean tomados en cuenta.