EL LECTOR FURTIVO| Calibán en "La tempestad"

Para los estudiosos y admiradores de la obra de William Shakespeare, La tempestad reviste una gran importancia; es la obra que enmarca el ciclo dramatúrgico del bardo inglés: aparece por delante en el Primer Folio de 1623, que fue la primera edición completa de las obras dramáticas del autor, pero también se considera la última obra escrita por su pluma antes de retirarse a New Place en Stratford, donde falleció.

En resumen, Shakespeare escribió y estrenó La tempestad pocos años antes de su retiro definitivo y de su muerte. Debió ser notable su éxito para haber encabezado el Primer Folio. La obra incluye al final un célebre monólogo a cargo de Próspero, que muchos estudiosos de Shakespeare han identificado como el testamento escénico del dramaturgo; aquel que dice: “Estamos hechos de la misma materia que los sueños”.

En La tempestad, Próspero, duque legítimo de Milán, traicionado por su hermano Antonio, ha sido despojado de su ducado, puesto en una endeble barca y entregado a merced de las olas junto con su pequeña hija Miranda. La embarcación de Próspero encalló en una isla desierta, propiedad de la hechicera Sycorax y de su hijo ilegítimo, Calibán, al cual engendró con el demonio Setebos.

Gracias a su dominio de las artes mágicas, Próspero libera a Ariel, un poderoso espíritu prisionero de la hechicera, y lo somete a sus órdenes. Próspero, Miranda y Calibán son los únicos habitantes de la isla y han vivido así durante doce años. Mediante encantamientos y con ayuda de Ariel, Próspero desata una tempestad que hace naufragar la nave en la que viajan el usurpador Antonio, su aliado Alonso, Rey de Nápoles, y Ferdinand, hijo de éste último. Los náufragos llegan a la isla de Próspero, quedando a merced de su venganza.

Calibán, conforme ha pasado el tiempo, ha tomado relevancia a raíz de una interesante polémica; el motivo, la identificación de este personaje con el hombre americano (ya que se trata del habitante originario de una tierra descubierta) con las implicaciones políticas y sociales que esto conlleva. Calibán se caracteriza por una serie de atributos negativos que lo acompañan a lo largo de la obra y que expresarían diversos prejuicios acerca de la inferioridad americana.

Por otro lado, también abona a esta interpretación la relación de colonizador que establece Próspero con el salvaje Calibán, dueño original del lugar, despojado y reducido a la esclavitud. En ningún momento es puesto en duda el derecho de posesión que Próspero tiene sobre la isla, sólo por el hecho de “descubrirla” o toparse con ella. Por último, Calibán se queja amargamente de esta situación en términos muy similares a como muchos nativos han denunciando el despojo del que han sido objeto.

¿Es posible sustraerse de la identificación de Calibán con el nativo americano? ¿Cuáles son los elementos de la imaginería europea del siglo XVII respecto de América y el hombre del Nuevo Mundo? ¿Cuáles de estos elementos retomó Shakespeare para Calibán?; o ¿Es Calibán un personaje fantástico y debe considerarse como tal para leerlo y llevarlo a escena?