Sargento López, héroe máximo en EU

Era mexicano, era oaxaqueño

El indígena chocholteco, recibiendo una de sus últimas condecoraciones

El mayor héroe del Ejército de los Estados Unidos no nació en ese país, sino en México, específicamente en el municipio indígena chocholteco de Santiago Ihuitlán Plumas, Oaxaca.

José Mendoza López, que se retiró con el grado de sargento mayor o sargento de primera clase, fue galardonado con la Medalla de Honor, la más alta condecoración por su valor en combate durante la Batalla de las Ardenas, la última gran ofensiva del régimen nazi de Adolfo Hitler y una de las más sangrientas, que finalmente decidieron el rumbo de la Segunda Guerra Mundial.     

Por esa épica participación, también recibió las medallas de la Estrella de Bronce, de Corazón Púrpura, de Campaña Americana, de Campaña Europea-Africana-del Medio Oriente y de la victoria de la Segunda Guerra Mundial.

Incluso, fue reconocido con el grado de Caballero por el gobierno de Bélgica y testigo de las juramentaciones presidenciales de John F. Kennedy, Richard Nixon, Ronald Reagan y de George Bush.

Los restos del Sargento López, descansan en el Cementerio Nacional

El sargento López, antes de nacer el 10 de julio del 1910 en el municipio chocholteco de la región de la Mixteca, quedó huérfano por la muerte de su padre en un naufragio en el mar. A los pocos años, se trasladó con su madre Cándida López a Orizaba, Veracruz, donde la ayudaba a vender ropa que hacía como costurera. Pero antes de cumplir los nueve años, ella murió y debió migrar a Brownsville, Texas, para estar bajo la protección de un tío.

En su adolescencia, trabajó en varios oficios para obtener ingresos, entre la discriminación de los estadunidenses anglosajones que los llamaban despectivamente greasers (grasosos o grasientos).

En ocasiones, el indígena chocholteco respondía a golpes a sus ofensores. En una de esas peleas, cuando tenía 17 años, fue visto por un promotor de boxeo después de derrotar a un gigantón gringo y lo llevó al boxeo profesional.

El héroe de la Segunda Guerra Mundial, bautizado como Kid Mendoza, peleó en 55 ocasiones en la división de peso ligero, donde alcanzó 52 triunfos y registró apenas tres derrotas, demostrando así su poderío con los puños.

El sargento López vestía su uniforme de gala con todos sus galones recibidos

Sin embargo, en 1934, durante un combate en Melbourne, Australia, conoció a un grupo de miembros de la Marina Mercante de los Estados Unidos y se interesó por su desempeño. En 1936, cuando tenía 26 años, puso final a su carrera boxística y se incorporó a la flota de carga estadounidense con un falso certificado de nacimiento de Mission, Texas. 

En esa época, cuando regresaba de Hawai a California, el 7 de diciembre de 1941, se enteró del ataque de la Armada Imperial de Japón contra la base naval y al llegar, fue detenido porque creían que era oriundo del país del Sol Naciente, debido a sus ojos rasgados, por su pertenencia a un pueblo indígena.

Regresó a Brownsville en 1942, para casarse con Emilia Herrera y después se mudó a San Antonio, donde se alistó en el ejército. Primeramente, fue enviado a Fort Sam, Houston, Texas, y luego a Camp Roberts, California.

La estatua del sargento López en el Parque de Veteranos de Brownsville

Después, el indígena chocholteco fue entrenado para ser un artillero de la compañía K de la División 23 de la Infantería y luego enviado a Irlanda del Norte a recibir entrenamiento militar para una misión de alto secreto, que terminaría en el desembarco de los aliados a Normandía, el famoso Día D, el 7 de junio de 1944, que fue el comienzo del ocaso del ejército nazi de Hitler.

La hazaña

Tras recibir una bala en el cinturón de su munición, luchó con valentía durante toda la campaña de Normandía, pero se hizo toda una leyenda en la Batalla de las Ardenas, el 17 de diciembre de 1944, en de la ciudad belga de Krinkelt, cuando fue asignado a proteger el flanco derecho del pelotón de su compañía, ante un posible ataque alemán.

Él se había establecido con su ametralladora Browning M1919 calibre .30 en una trinchera fortificada por el flanco derecho, pero el ataque no llegó por ese lado, sino por el izquierdo. Entonces, el indígena chocholteco agarró su arma de más de 13 kilogramos y corrió hacía el otro costado, para disparar y evitar que su compañía fuera aniquilada por el ejército nazi.

En su juventud, después de ser boxeador, el indígena chocholteco ingresó al ejército

Según las crónicas militares de aquella época, saltó en un agujero poco profundo, que lo exponía desde la cintura hasta la cabeza al fuego enemigo, montó su arma y comenzó a rociar balas a los soldados alemanes que avanzaban. Derribó a varios de ellos, cuando de pronto llegó un temible tanque Panzer Tiger, avanzando por el bosque, justo hacia él, con varios escuadrones de infantería.

A pesar de su escasez de fuego, siguió disparando a la avanzada alemana y mató a cientos de soldados alemanes.

El tanque Panzer Tiger puso su atención en el indígena chocholteco y empezó a disparar hacia él, pero a pesar de ser impactado por una esquirla, que le provocó una conmoción cerebral, recogió su arma para ir a otra posición, donde volvió a abrir fuego contra los alemanes que seguían avanzando, Finalmente, mató a unos 150 soldados y salvó a toda su Compañía K.

Por su valentía en la Batalla de las Ardenas, fue ascendido a sargento. Combatió hasta el final de la Segunda Guerra Mundial y más tarde se mudó con su familia a San Antonio, donde fue contratado como representante de contacto con la Administración de Veteranos.

El sargento López, el mayor héroe de guerra de los Estados Unidos

Al estallar la Guerra de Corea, en 1973, fue enviado a la batalla, pero el entonces presidente Harry S. Truman se enteró y ordenó su regreso, por ser un héroe de guerra.

Residió finalmente en la ciudad de Mission, Texas, tuvo cinco hijos y estuvo casado durante 64 años, antes de morir de cáncer, el 18 de mayo de 2005, a la edad de 94 años.

Gracias a la Virgen de Guadalupe

Después de una entusiasta acogida en Nueva York, el indígena chocholteco se trasladó a la Ciudad de México, para ser recibido por el entonces presidente Manuel Ávila Camacho, quien le entregó el mayor reconocimiento militar de México, la Condecoración del Mérito Militar.

De acuerdo con las notas periodísticas de esos años, el sargento López peregrinó a la Basílica de la Virgen de Guadalupe, para agradecer su intercesión y así poder sobrevivir durante la Segunda Guerra Mundial.

Antes de morir, el sargento López con la Medalla de Honor, la más alta distinción del ejército estadounidense

“Le recé mucho a la Virgen de Guadalupe. Ella me permitió tener éxito y terminé con el combate”, contó.

Los honores

Los restos del Sargento López descansan en el Cementerio Nacional del Fuerte Sam Houston.

Aparte de esto, la ciudad de Mission, Texas, nombró una calle y un parque de la ciudad con su nombre, mientras el Distrito Escolar Independiente del Nordeste en San Antonio, Texas, nombró también una escuela en su honor.

En vida, recibió los más altos honores por su valentía en la guerra

Además, una estatua de él se encuentra en el Parque de Veteranos de Brownsville.

Una calle en su nombre

En Santiago Ihuitlán Plumas, su municipio de origen, la calle principal fue nombrada José Mendoza López, como un reconocimiento a su gesta heroica.

Esta municipalidad de la región de la Mixteca, se encuentra a 181 kilómetros de la ciudad de Oaxaca de Juárez.