Obispo de Tehuantepec, candidato a la medalla Belisario Domínguez

Presentan candidatura ante el Senado

En su reciente visita a Matías Romero, el presidente Andrés Manuel López Obrador se reunió con el obispo Arturo Lona Reyes

Organizaciones de la sociedad civil y ciudadanos presentaron la candidatura del obispo emérito de la Diócesis de Tehuantepec, Arturo Lona Reyes, para recibir la medalla Belisario Domínguez 2019 del Senado de la República.

De acuerdo con la carta de postulación, el llamado Padre Obispo, nacido el 1 de noviembre de 1925 en la ciudad de Aguascalientes, fue ordenado sacerdote en San Pablo Apetatitlán, Tlaxcala, el 15 de agosto de 1952, aunque inicia su apostolado sacerdotal en Tamazunchale, San Luis Potosí.

Fue trasladado a Huejutla donde lucha por los derechos de los pueblos indígenas de la Huasteca.

Al ser vicario de la Diócesis de Huejutla, es invitado por el Papa Pablo VI para ser obispo de la Diócesis de Tehuantepec, a partir de 1972.

De ahí, inició un recorrido por las parroquias de la diócesis para conocer la realidad, a las que llegaba a muchas de ellas en caballo o caminando.

Durante su ejercicio episcopal, a través del Centro Diocesano de Pastoral realizó cursos de formación de catequistas y agentes de pastoral, para después formar las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs).

Trabajo en favor de los pobres

Como obispo titular, fue presidente en dos ocasiones del Centro Nacional de Apoyo a Misiones Indígenas (Cenami) y llegó a presidir la Comisión Pastoral Indígena de Conferencia Episcopal Mexicana.

Con los Obispos de la Región Pacífico Sur, elaboraron varios documentos pastorales, entre ellos, La opción preferencial por los pobres, El Narcotráfico, El alcoholismo y Los Migrantes.

Perteneció al Grupo de Obispos Amigos (GOA), integrada por obispos mexicanos, de América Latina y el Caribe, todos ellos, practicantes de la opción preferencial por los pobres.

Entre estos, destacan el entonces arzobispo de Antequera-Oaxaca, Bartolomé Carrasco Briseño y los obispos Sergio Méndez Arceo, José Alberto Llaguno Farías y Samuel Ruiz García.

Además, obispos de Guatemala, El Salvador, Honduras, Costa Rica, Nicaragua, Brasil, Venezuela y Colombia, entre otros.

Su lema como obispo ha sido “Los pobres me evangelizan”, ya que la práctica de la opción preferencial por los pobres marcó su caminar episcopal.

Por su labor preferencial por los pobres y su trabajo de pastoral social, ha sido víctima de seis atentados.

Al dejar de ser obispo titular de la Diócesis de Tehuantepec, decidió quedarse en la región para seguir trabajando en favor de los pobres y se instaló en Lagunas y en la selva chimalapa de San Francisco la Paz.