Fiesta en la casa de los Guerreros

Los campeones recibieron su medalla y trofeo de primer lugar.

El esplendoroso verde del pasto sintético del Eduardo Vasconcelos volvió a fundirse con un cielo cubierto de grises nubes. Una combinación perfecta pero que siempre altera la actividad del beisbol; sin embargo, la llovizna fue como una especie de bendición para el arranque de una nueva temporada.

La Liga de Beisbol Infantil y Juvenil Monte Albán inauguró ayer su 57 campeonato teniendo escenario de lujo, la casa de los Guerreros de Oaxaca en la Liga Mexicana de Beisbol (LMB), un evento que se suspendió momentáneamente en su inicio ante la llovizna que caía, pero 15 minutos después se reanudó el programa de actividades.

En el graderío del Vasconcelos los padres de familia presenciaron, esta vez, cómodamente la ceremonia inaugural de este circuito.

Como es costumbre, el momento más especial para los jugadores fue la premiación a los tres primeros lugares del torneo anterior, ya que eufóricos y con gran motivación pasaron a recoger su medalla y trofeos mientras una ligera llovizna permanecía.

Los honores al Lábaro Patrio fueron con la escolta de la secundaria número 6 de esta ciudad y con la banda de guerra de la técnica número 39.

El encargado de realizar el lanzamiento de la primera bola fue Carlos César Hernández, quien asistió en representación de la directora de la Comisión Estatal de Cultura Física y Deporte (Cecude) y en el bat tuvo al presidente de la Liga Oaxaca, Roberto Zúñiga.

Mientras el presidente de la Liga Universitaria Benito Juárez, Marcos Gudiño, dio lectura al juramento deportivo. La encargada de dar la bienvenida en el arranque del acto social fue la nueva presidente de la Monte Albán, Carolina Toral.

Justo sobre el final del evento, Tláloc se ocultó nuevamente aunque permanecía latente su reaparición con un cielo aún gris intenso.

Participan un total de 45 novenas en siete categorías. La jornada uno se jugará el próximo sábado.