Mototaxis: viaje con riesgos

Por lo regular, la mayoría de mototaxistas no respetan las señales de tránsito

El transporte público es una de las necesidades más apremiantes para los miles de habitantes que existen en las colonias con mayor popularidad de la capital oaxaqueña. No obstante, las condiciones de los vehículos y el comportamiento de los conductores causan molestias y hartazgo entre los usuarios.

"Yo me subí al mototaxi porque llevaba mis compras del mercado, pero el conductor olía muchísimo a alcohol y manejaba muy feo. Yo tenía miedo de que chocara y originara un accidente", declara doña Ana, de 62 años de edad y vecina de la Agencia Municipal de Donají.

En la entrevista para Noticias, Voz e Imagen de Oaxaca, usuarios señalan que no es la primera vez que se quejan quienes emplean el mototaxi como medio de transporte. Su descontento se deriva de la falta de precaución y de la conducta muchas veces agresiva de los choferes. Sin embargo, el problema aumenta, alcanzando aspectos que atentan contra la seguridad, la salud y el bienestar de los colonos.

El joven Arturo, vecino de la colonia Volcanes, relata que "los mototaxistas se juntan a mediodía, o a las dos, o a las tres de la tarde y empiezan a ingerir bebidas embriagantes. Se agandallaron un espacio cerca de un depósito de cerveza, sobre la avenida principal, y se la pasan alcoholizándose, y así se van a recoger el pasaje".

Mientras señala con un gesto el sitio de reunión de los mototaxistas, agrega: "No se les puede decir nada, por el miedo a que nos hagan algo".

Miedo e impotencia

Los vecinos se quejan, se lamentan y arremeten en contra de los mototaxistas, desahogándose por el pésimo servicio que reciben.

Por su parte, Ismael, vecino de la colonia Volcanes, señala que "la falta de regulación por parte de las autoridades permite, además de incurrir en el pirataje, un canal para fomentar los delitos. No me extrañaría que hubiera narcomenudeo, porque los asaltos y los robos están a la orden del día".

La necesidad de usar este tipo de transporte convierte en campo minado la vía pública. Los usuarios entrevistados cuentan que deben librar el abuso en el cobro del pasaje, las malas condiciones en las que se encuentran algunas unidades, el conductor alcoholizado y, para acabarla, abordar una unidad pirata.

"Otro problema que tenemos es que nos cobran lo que quieren", continúa Ismael, con el relato de su experiencia. "Se supone que la tarifa es de siete pesos, pero si pagas con un billete de veinte y esperas tu cambio, el muy canijo chofer te dice que no tiene, se arranca y se va. También dejan su basura en la calle, no importa si toman y se alcoholizan por la tarde o por la noche, siempre vemos latas de cerveza y bolsas de botanas en la vía pública".

Vecinos temen accidentarse

Aunado a las denuncias antes señaladas, los vecinos también explican que temen sufrir un accidente de tránsito, ya sea por la presumible falta de experiencia de los conductores o porque estos manejan bajo el influjo del alcohol.

De acuerdo con las denuncias, los conductores, por falta de pericia, se atraviesan a otros conductores, se suben a la banqueta, giran bruscamente para dar vuelta y no miden la velocidad.

"Yo sentía que iba muy rápido. Le dije al conductor que tuviera cuidado, pero ni siquiera me respondió. A mi edad, pues tengo que tener mayor precaución para no lastimarme, como me sucedió una vez con otro mototaxi, que al saltarse un tope se me lastimó la espalda por ese brusco movimiento", agregó doña Ana a su relato.

Los habitantes de las colonias Donají y Volcanes exigen a las autoridades municipales y de vialidad aplicar dispositivos de seguridad que regulen de manera eficiente al transporte público; con ello mejorarían la calidad del servicio y, en consecuencia, reducirían sus temores.

Y es que, según fuentes oficiales, la Secretaría de Movilidad no ha otorgado concesiones desde 2016, anualidad en la que taxis y mototaxis recibieron 6 mil permisos, de los cuales, solo 4 mil están regularizados.

Aún así, la percepción ciudadana insiste en que cada año hay un aumento considerable de concesiones piratas, y por ello los pasajeros temen sufrir desde abusos en el cobro de pasaje, hasta un accidente que ocasione la muerte.