Parteras, criminalizadas en otros países

Emilio Morales PachecoEmilio Morales Pacheco

Conversatorio Salud materna indígena, ofrecido en la ciudad de Oaxaca

Constatar cómo en su natal Perú la criminalización de la partería obliga a mujeres a esconderse ante el temor y el miedo de ser sancionadas, hace que cuando la lideresa indígena mundial Tarcila Rivera Zea hable de esta práctica en México observe una apertura institucional, ganada a fuerza del esfuerzo de las propias parteras.

“No veo criminalización, pero porque hay una apertura, un esfuerzo de las mismas hermanas que se están dando su lugar como profesionales del parto y de la atención de la salud de las mujeres”, dice la mujer quechua que ha usado su voz para defender los derechos de pueblos indígenas en la ONU y denunciar la discriminación que enfrentan.

Derecho a reclamar

De visita a Oaxaca para participar en el Conversatorio Salud materna indígena, estrategias para su avance que enlaza esfuerzos de parteras de Canadá, Perú y México, Tarcila Rivera ve en este país un escenario favorable para esta actividad “porque frente a las autoridades ellas pueden reclamar “.

Son las parteras quienes “están resolviendo problemas de salud en las comunidades más alejadas” y derribando el mito institucional de que son ellas las responsables de las muertes maternas.

En vez de responsabilizar a las parteras de las muertes, antes, durante o después del parto, pide averiguar si la disminución de las muertes maternas y neonatales, se debe a la participación de las parteras a tiempo y en sus lugares de origen,

Para la integrante del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de la ONU, en la partería va implícita la medicina tradicional porque no se limita al nacimiento.

“La partera no sólo está en el momento del alumbramiento, empieza desde el embarazo y hace que la mujer gane confianza. Ella sabe hasta qué punto va a poder atender ese parto en forma normal y saludable o en qué momento necesitaría articular con el centro de salud”, explica.

Por eso, se manifiesta a favor de que a nivel mundial se logre el reconocimiento de las parteras como médicas indígenas, porque son especialistas que han desarrollado su habilidad para atender partos, pero son acompañantes de las mujeres en varios aspectos de su salud, sólo que parece ser “un conocimiento que está oculto”.