Hijas, sometidas a prueba de virginidad

El sometimiento a estas prácticas causa en las mujeres ansiedad, depresión y estrés post traumático que llegan incluso a llevarlas al suicidio

Aunque representa una violación a los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, en algunas comunidades indígenas y rurales del estado de Oaxaca, los padres de familia llevan a las hijas al médico para que éste certifique si han tenido o no relaciones sexuales.

Esta problemática, que podría constituirse también en un delito sexual cometido por el personal médico que la práctica en diversas instituciones, fue expuesta durante la conferencia magistral, Derechos Sexuales y Reproductivos de las Mujeres en México, mitos y desafíos, organizada por el Instituto Municipal de la Mujer de Oaxaca de Juárez, e impartida por la abogada feminista Patricia Olamendi.

“Los padres llevan a las hijas de 11 y 12 años a que los médicos las revisen para ver si todavía son vírgenes. Eso se llama violación, la introducción de cualquier cosa es violación. Esa es una violación gravísima a los derechos humanos de las mujeres en Oaxaca”, señaló la abogada especialista.

Ante estos hechos, la especialista hizo un llamado a las autoridades de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO) para revisar esta situación que fue expuesta por personal médico de la entidad durante una capacitación sobre la Norma Oficial Mexicana (NOM 046).

Por su parte, representantes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado que este tipo de pruebas violan el principio médico de no hacer daño ya que para su aplicación tienen que insertar los dedos en la vagina para comprobar si el himen no ha sido desgarrado.

Además, señala la misma Organización Mundial de la Salud que este tipo de prácticas no cuentan con validez científica y refuerzan el machismo y la discriminación en la población.

En 2018, la Organización Mundial de la Salud lanzó una campaña denominada “No más test de virginidad", que busca concientizar a los gobiernos de distintas naciones con el fin de hacer cumplir las leyes que prohíben este tipo de exámenes, así como romper los mitos asociados.

Cabe mencionar que el sometimiento a estas prácticas causa en las mujeres ansiedad, depresión y estrés post traumático que llegan incluso a llevarlas al suicidio por verse expuestas y humilladas por sus propios familiares.

Para finalizar, otra de las formas en la que los derechos sexuales y reproductivos de las niñas y adolescentes son violentados es el no respeto a la confidencialidad pues en algunos casos tanto el personal médico como sus familias las cuestionan sobre su vida sexual frente a los padres, esto a pesar de que no lo amerite el caso.