Violencias de género, película de terror

Patricia Olamendi Torres dictó la conferencia magistral Derechos Sexuales y Reproductivos de las Mujeres en México, Mitos y Desafíos,

Al señalar que la violencia contra las mujeres en México debe ser tratado un asunto de seguridad nacional, la Directora del Instituto en Formación de Justicia y Derechos Humanos, Patricia Olamendi Torres, señaló que las protestas por la vida de las mujeres no deben dar marcha atrás. “La indignación, el coraje y enojo no se nos tiene que quitar”, sostuvo aquí.

De visita por Oaxaca para ofrecer la conferencia magistral Derechos Sexuales y Reproductivos de las Mujeres en México, Mitos y Desafíos, Olamendi Torres, quien ha participado en la elaboración de distintas leyes a favor de la igualdad, víctimas de delitos y no discriminación, manifestó que hoy los movimientos tienen que estar enfocados a la protesta para el cumplimiento de las leyes ya construidas.

“Hoy surge por primera vez en México un movimiento enfocado a la protesta porque en muchos años el movimiento feminista en México se enfocó a proponer, a hacer leyes, a hacerles los programas a investigación, a documentar, a entregar propuesta de política pública, es decir que les hemos hecho la tarea en los últimos 30 años”, manifestó.

Las estadísticas y encuestas de violencia contra las mujeres en México son aterradoras. “No deja de sorprenderme e indignarme lo que sucede en el país, compartimos un sentimiento mutuo de enojo”, señaló.

En México se legisla y sanciona a las mujeres bajo ideas católicas

Por otro lado, al abordar el tema de los derechos sexuales y reproductivos, Olamendi Torres, señaló que las mujeres no pueden seguir siendo oprimidas y criminalizadas con base en ideas religiosas. “Los pecados no pueden seguir siendo delitos. Estamos pagando penitencias y cárcel”, señaló.

Cosificación de cuerpos femeninos

“Los cuerpos de las mujeres a lo largo de la historia han sido utilizados como objetos, para la reproducción”, señaló.

En este sentido la especialista en temas de género alertó sobre algunas prácticas que se mantienen como usos y costumbres de comunidades de Oaxaca en donde las mujeres son vistas como objetos a quienes se les puede “raptar” para el matrimonio o sometidas a revisiones médicas para demostrar su virginidad.

“Todavía seguimos hablando en este estado de violencia como usos y costumbres: se llevó a la chamaca, la violó ah pero luego se casó, la embarazó y tiene que ser madre. No solamente han tomado el cuerpo de las mujeres también el de las niñas y siguen tomándolo como costumbre”, declaró.

Más aún agregó que hay padres que llevan a sus hijas menores de edad ante el médico para que las revisen y cercioren si aún no han sostenido relaciones sexuales. Dicha práctica -apuntó- pude ser considerado como violación sexual y también violación a los derechos humanos.