"¡Ahí te hablan Genaro!", y señalan al alcalde de Miahuatlán

Mario Jiménez LeyvaMario Jiménez Leyva

Zoé Robledo, director del IMSS y el compromiso que tiene la institución con los oaxaqueños

MIAHUATLÁN DE PORFIRIO DÍAZ.-La última jornada de la gira de tres días por la entidad del presidente Andrés Manuel López Obrador fue de contrastes, cargada de emotividad para el Ejecutivo federal y con expresiones de inconformidad en contra del presidente municipal de Miahuatlán, Genaro Hernández Jiménez.

El edil reelecto vivió uno de sus peores momentos políticos por los gritos que irrumpieron en el hospital rural de su municipio, algunos de los cuales provocaron las risas de los presentes, como cuando el presidente López Obrador hablaba de la corrupción y una voz sonó alta y fuerte: “¡te hablan Genaro!”.

Lo mismo sucedió en otro momento del discurso presidencial en el que se reprochaba a funcionarios apenas tener un cargo público e inmediatamente adquirir casas y carros de lujo. “¡Genaro, Genaro!”.

La tarde de un día difícil

Sin embargo, la situación más difícil la sufrió el presidente municipal cuando al término del evento las personas que se arremolinaban fuera del nosocomio comenzaron a corear: “¡fuera Genaro, fuera Genaro, fuera Genaro!”.

En contrapartida, segundos después, esos mismos hombres y mujeres luchaban con denuedo para acercar a sus pequeños hijos a la camioneta en la que viajaba el presidente para tomarse una fotografía o le hiciera algún cariño a los pequeños, así como para entregarle documentos, algunas botellas de mezcal o una rosa blanca.

Los más de 300 metros de la calle 3 de octubre, que conduce del entronque de la carretera al hospital rural, se transformaron así en un camino de romería en torno a la camioneta negra desde cuya ventanilla las manos se aferraban, las voces se confundían y la gente se afianzaba para saludar al presidente.

La algarabía fue tal que por un momento un pequeño cayó frente al vehículo de motor aunque afortunadamente el accidente no paso a mayores, pero ni eso detuvo la larga fila que se formaba una y otra vez para acercarse al titular del poder ejecutivo federal. Niños, muchos niños, era levantados en brazos para inmortalizar el momento.

"Un honor, estar con Obrador

No faltaron las consignas de “es un honor estar con Obrador, es un honor estar con Obrador” y las vivas en honor del presidente de los pobres. “Se ve, se siente, Obrador está presente”.

En el trayecto tampoco estuvieron ausentes las discusiones con el personal de seguridad por oponerse a que se cruzara la calle con el vehículo en marcha. “Déjennos pasar, solo queremos ver al presidente López Obrador, saludarlo”, reprochaba una pareja de ancianos, mientras el auxiliar les pedía mantenerse en la banqueta.

Música de viento a Murat

Contrates son también lo que vivió el gobernador Alejandro Murat Hinojosa en Tlacolula de Matamoros donde integrantes del sindicato independiente de la secretaría de salud lo recibieron con silbidos.

Si bien el presidente López Obrador volvió a pedir respeto a su investidura y terminar con los enconos y odios. “Alejandro Murat me está ayudando mucho en Oaxaca, así como lo oyen; respeto a los que piensen de otra manera, pero tengo que decir la verdad: nos está ayudando el gobierno de Oaxaca, estamos trabajando unidos gobierno federal y gobierno estatal”, expresó el jefe de la República al finalizar su intervención y cuando ya había logrado acallar los reproches.

A pelear en elecciones

Para recomendar después de manera respetuosa, cariñosa y fraterna ya no seguir peleando. “Ya nos peleamos bastante ya, ¿saben cuándo se está permitido? Cuando vengan las elecciones. Entonces cada quien de nuevo agarran su partido y a la confrontación política, pacífica; cada quien a defender a su partido y candidato. Pasan las elecciones, la unidad de todo el pueblo; la patria es primero”.

Incluso convocó a una asamblea a mano alzada para ver quienes querían seguir peleando. Pero ninguna diestra o zurda se levantó.