El arqueólogo Alfonso Caso

Hoy en día, tenemos los conocimientos básicos sobre la historia de nuestro México, gracias a la información de artículos periodísticos, folletos y libros, comprendida en las miles de fichas hemerográficas y bibliográficas relativas a nuestra historia. En esta ocasión queremos enfocarnos a la vida de un personaje, quien gracias a sus conocimientos en la materia, hizo grandes aportaciones a la historia de Oaxaca.

El arqueólogo Alfonso Caso nació el 1 de febrero de 1896 y falleció el 30 de noviembre de 1970, a los 74 años de edad, sepultándose en el Panteón Civil de Dolores (Ciudad de México).

A lo largo de su vida tuvo varias ocupaciones; además de ser arqueólogo, filósofo y abogado, se destacó en el ámbito educativo como Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); también fue miembro y colaborador en el Colegio Nacional, así como en la Academia Mexicana de la Historia y por último, en la Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias.

Monte Albán

Dentro de este contexto, nos enfocaremos en los trabajos que se llevaron a cabo en la zona arqueológica de Monte Albán, ubicada en los Valles Centrales de nuestro estado. Ahí, Caso realizó excavaciones entre 1931 y 1939, en compañía de sus más cercanos colaboradores, los arqueólogos Ignacio Bernal y Jorge Acosta.

En dicho sitio, su principal objetivo fue rescatar la mayor parte de los edificios que ahora constituyen la zona abierta al público, y gracias a las exploraciones de Caso y sus compañeros, se descubrieron un gran número de edificaciones habitacionales, cívico-administrativas y religiosas, así como también numerosas tumbas, entre ellas, las célebres número 7, 10, 11 y 12. Y como prueba de los trabajos realizados en esta zona, existe un documento que data de 1933, el cual es un informe que da a conocer los avances encontrados desde el inicio de sus trabajos y que dice lo siguiente:

“Las Exploraciones en Monte Albán, que datan de 1931 a 1932, con la publicación número 7 del Instituto Panamericano de Geografía e Historia, que tuve el gusto de remitirle. Lo que hasta ahora hemos descubierto es lo siguiente: En el punto principal que es sobre la Plataforma Norte. En esta plataforma se practicó una excavación de doce metros de largo en la cual no se encontró vestigio alguno que indicara la existencia de una escalera anterior. Aunque sí dos pequeños plataformas escalonadas muy cerca de la entrada. Por otro lado en el lado oriente de la Plataforma Norte y al Oriente de la escalera secundaria se descubrió un muro y un piso que corresponden a una época anterior.

"Continuando con los trabajos nos encontramos con los Montículos (A, B, G, y L), que no son más que una (pequeña elevación del terreno, generalmente aislado, obra de la naturaleza o de la mano del hombre donde se depositaban basuras o desechos). Por ejemplo en el Montículo “A”, se continuaron con los trabajos de perforación del pozo en la parte superior hasta llegar al piso, a una profundidad de cerca de nueve metros. Una vez que encontramos el piso abrimos un túnel por el lado oriental, encontrando el muro de un tiempo subterráneo que buscábamos.

"Y ya por último se realizaron trabajos en los subterráneos y en las tumbas encontradas desde la temporada pasada por uno de nuestros vigilantes de nombre Manuel Martínez, entró al subterráneo que pasa debajo de la plataforma que se encuentra como soporte de la plataforma norte y nos avisó que había encontrado un esqueleto con un sahumador junto a él, trayéndonos como prueba de su hallazgo el maxilar superior y los fragmentos que pudo recoger de dicho sahumador. La ubicación exacta donde se localizó el esqueleto fue a 98 metros de longitud y a los 64 metros a partir de la entrada, estaba el esqueleto perfectamente bien conservado, muestra, por su posición, que se trata de un entierro primario y al remover ligeramente la tierra que estaba a su alrededor encontré una pequeña placa de jade de estilo zapoteco con una cabeza humana esculpida.

"El esqueleto recogido se halla en un perfecto estado de conservación y prácticamente completo. Junto a el se encontraron como adornos los objetos de jade y concha y las pequeñas perlitas que aparecen en la fotografía. Y en otros trabajos realizados señala que el Ingeniero Horacio Herrera de la Dirección de Estudios Geográficos y el Ingeniero Agustín García Vega, del Departamento de Monumentos de la Secretaria de Educación, han continuado levantando el Plano Topográfico de Monte Albán”.

Un tesoro en el AGEO

Hoy en día, tenemos la fortuna de poder encontrar esta información en el Fondo: Gobierno Siglo XX, C-AG12: 772, en la Sección: Educación/ Serie: Arqueología, con la cronología 1900-1933, para ser exactos, en el Expediente número 31 del año 1933, del Archivo Histórico del Archivo General del Estado de Oaxaca.

Ya para concluir, quiero exponer que es un gran orgullo saber que tenemos el privilegio de explorar estos documentos físicamente y que más allá de ser un documento antiguo, debemos de tomar en cuenta que lo más valioso es su contenido, pues muchas veces se trata de testimonios únicos por su originalidad y existencia, pero también insustituibles porque nos hablan sobre el pasado de Oaxaca, estado con una extensa historia milenaria, que queda plasmada en estos documentos que hoy, pueden ser consultados por el público en general en el Archivo Histórico del AGEO.