El Hospital Civil, sin fármacos, acumula deudas

Mario Jiménez LeyvaMario Jiménez Leyva

Hasta tres horas tarda el Hospital Civil en la recepción de un herido

Quien ingrese al Hospital General doctor Aurelio Valdivieso corre el riesgo de padecer la falta de medicamentos que se ha agravado en los últimos meses.

Tan sólo en el piso de medicina interna atender padecimientos como una neumonía intrahospitalaria o grave puede implicar interrumpir el tratamiento si el especialista le receta meropenem inyectable de 500 miligramos a un gramo, en dosis que deben aplicarse cada ocho horas hasta por diez días.

“La gente tiene que ver la forma de endrogarse y conseguir el medicamento, a veces en la dirección les dan el medicamento, pero otras no, el tratamiento se interrumpe y los pacientes generan resistencia al tratamiento”, relata un médico especialista que resiente las quejas por la falta de medicamentos.

Además de las repercusiones en la salud de pacientes y en la economía de sus familiares, el secretario general de la Subsección 07 del Sindicato Nacional de Trabajadores de Salud (SNTSA), Alberto Vásquez San Germán, advierte que estas carencias van causando pasivos que agravan la situación de la unidad médica de segundo nivel más importante en la entidad.

Derecho negado

La mayoría de pacientes que acuden al Hospital Valdivieso lo hacen referidos de otras unidades médicas del interior del estado sin capacidad de resolución y se trata de beneficiarios del Seguro Popular, quienes tienen derecho a una atención gratuita, incluyendo la entrega de medicamentos.

Pero en los hechos, ese derecho no se cumple del todo. La salida inmediata han sido las compras inmediatas por parte de la dirección del hospital.

“El hospital está comprando directamente algunos de los faltantes, lo que hace que vayan creciendo sus pasivos porque ya no tiene ingresos propios, porque todas las atenciones son por Seguro Popular”, detalla.

Hace apenas una semana, el lunes pasado, el personal de este hospital suspendió por casi diez horas los servicios de consulta externa y laboratorio por la falta de pago del Fondo de Ahorro Estatal Capitalizable para personal regularizado y formalizado.

Protestas

El cierre de las puertas a pacientes se justificó también en la falta de medicamentos que disminuyó a 25 por ciento, pero poco se logró.

“Seguimos en lo mismo, mantenemos muchas carencias, si mucho estamos entre el 30 y el 40 por ciento, pero lo que hay es de lo que casi no necesitamos”, aclara.

La necesidad mayor la representan las distintas claves de antibióticos, “porque atienden problemas relacionados con enfermedades infectocontagiosas”, pero también bombas de infusión para las soluciones o hasta jeringas y gasas que han llegado a escasear.

“Estamos esperando que nos atienda el secretario de Salud (Donato Casas Escamilla) porque existe la posibilidad de que compren medicamento, y si sucede así como sindicato tendremos que determinar qué medida de protesta nos obligan a realizar”, sentencia.