Celebra El Tule a su patrona

Jesús SantiagoJesús Santiago

Los apóstoles son los elegidos para bajar a la virgen del altar

Las campanas del templo y el sonido de la chirimía acompañada del tambor anuncian la celebración de la virgen de la Asunción que no se quiso separar de la sombra del Tule, el árbol más grande del mundo.

Los habitantes dan cuenta que unos arrieros pasaron por este lugar con una Virgen de la Asunción cuya imagen colocaron en el pasto mientras descansaban bajo la sombra de los árboles, pero al intentar levantarla y continuar el camino, no pudieron. “La Virgen ya no se quiso ir”, relatan.

Desde ese día, los vecinos del municipio de Santa María del Tule -que se rige por usos y costumbres- celebran a la patrona con actividades que comienzan desde el 13 agosto y terminan el 19; siendo el día más importante el 15 de agosto, fecha en el que bajan a la imagen del altar para llevarla al municipio y ahí venerarla.

La tradición de festejar a la Virgen de la Asunción se ha heredado por generaciones, por lo que la mayoría de habitantes católicos acudió a la misa de mediodía de ayer. Familias completas con veladoras, arreglos florales y mucha fe, se dieron cita en la explanada del Palacio Municipal para festejar a la Virgen que los ha protegido.

Virgen protectora

La Virgen de la Asunción ha protegido siempre a los habitantes de Santa María, pues se los ha demostrado en momentos difíciles. La ocasión más reciente fue durante el convite en su honor el pasado 13 de agosto.

“Ya venía el aguacero, estaba muy nublado, pero de repente se abrió el cielo, las nubes negras se fueron para los cerros. Ella dejó que se hiciera el recorrido en su honor”, afirma con fe don Avelino Martínez. 

Senorina Sánchez, de 86 años, relata con fervor que hace tiempo, en este municipio, hubo una tormenta que estaba inundando la población, pero un día dejó de llover, pues según habitabtes de pueblos vecinos, vieron a la Virgen sobre el famoso ahuehuete cubriendo a la población con sus manos, por lo que la tormenta paró.

El apóstol

“La virgen representa mucho para nosotros, no sólo para mí. Ella es la patrona. Los que somos originarios de aquí tenemos una gran responsabilidad”, asegura Jesús Rafael Jarquín, quien este año fue elegido apóstol.

Vestido con pantalón negro, camisa azul y guantes del mismo color, este año Jesús y otros 12 jóvenes tuvieron el honor de bajar a la virgen para que las personas pudieran estar cerca de ella.

La falta de dinero no acabará con la tradición

Hasta hace dos años, esta festividad la organizaba un mayordomo, quien se encargaba de pactar las misas, comprar cirios, contratar a la banda, el mobiliario, sonido, así como de la comida. 

Durante la festividad, la virgen es resguardada en la casa del mayordomo a donde la comunidad se traslada para adorarla. El día 15 sale en procesión a la explanada del municipio para la misa y posteriormente la regresan a la casa, el templo, donde esperan la designación de un mayordomo sucesor para que el próximo año repita la tradición.

Ahora, a través de una asamblea organizada por el Presidente Municipal y en la que participa toda la comunidad, deciden cuánto dinero cooperará cada habitante, además de elegir a seis personas llamadas cobradores que integrarán un comité para visitar cada casa y recolectar la cooperación.

La semana de la celebración, los cobradores serán los encargados de supervisar que cada evento se realice correctamente y que nada falte.

Este 15 de agosto, en el atrio de la iglesia se pudo ver al cabildo municipal formando una valla para proteger a la virgen en su camino hacia la explanada del municipio. Cada regidor va cargando un cirio que representa la luz del mundo.

“Me siento muy bien con la fe que tengo en la virgen, además de seguir celebrando las tradiciones de mis abuelos y más antepasados”, comparte el regidor de obras, Delfino Bautista.