Lia y su regreso a la lucha contra el cáncer

La leucemia atacó de nuevo

Viridiana toma de la mano a su pequeña Lia, quien espera superar el cáncer para recibir la médula que le donara su hermana gemela Zoé.

Viridiana Reyes no tiene duda que a sus tres años de edad su hija Lia Valentina ha tenido la fortaleza para dar una primera batalla al cáncer que le diagnosticaron justo hace un año.

Los ocho meses de quimioterapia la llevaron acercaron a la muerte, pero también le devolvieron la vida. Una recaída la obligará a repetir el tratamiento y a necesitar de nuevo donadores de sangre, esos que generalmente escasean por la falta de una cultura de donación.

“La leucemia volvió a brotar, estamos aquí por su primera recaída de Lia y el cáncer viene al doble”, relata su madre Viridiana, anclada desde el miércoles en el área de urgencias del Hospital de la Niñez Oaxaqueña doctor Guillermo Zárate Mijangos.

Avance rápido

Los estudios indicaron que el viernes Lia tenía 16 por ciento de cáncer en la sangre periférica y ayer la presencia había avanzado al 46 por ciento.

“El cáncer está avanzando muy rápido, ella está cansada, con fiebre, irritable, le duele la cabeza y las piernas”, cuenta Viridiana, quien espera que la próxima semana pueda comenzar el proceso de quimioterapia.

“Los blastos (como se le conoce a las células inmaduras que todavía no cumplen una función en el organismo) están atacándola”, dice sin quejarse de la atención, porque su médica tratante, la hematóloga Anabel Ramírez ha acertado en el tratamiento.

“Está estable, con antibióticos, en espera de que el área de oncología, que tiene mucha demanda, le permita empezar otra vez con su quimioterapia para remitir el cáncer y poder pasar al trasplante de médula ósea”, pero es en estos momentos cuando Lia necesita trasfusión continúa.

El diagnóstico

Un años atrás, en agosto pasado, Lia fue diagnósticada en el Hospital de la Niñez con leucemia mieloide aguda, “de las más agresivas y complicadas”.

Los 15 días anteriores habían significado para Lia sopesar noches de fiebres intensas, con sudoraciones que llevaron a su mamá y a su papá a visitar a distintos médicos que no les daban explicaciones a los síntomas.

Fue un médico pedíatra quien solicitó estudios laboratoriales que permitieron saber que Lia tenía muy bajas las plaquetas y anticipar que podría ser leucemia.

Los estudios en el Hospital de la Niñez detectaron blastos en la sangre periférica. El aspirado de médula detectó la enfermedad que con quimioterapia le ofrecía a Lia 50 por ciento de posibilidades de sobrevida.

La quimioterapia que recibía Lia cada vez la obligaban a ingresar al hospital una semana después, con un “bajón muy fuerte” que la dejaba sin neutrófilos, ni plaquetas, ni hemoglobinas, por lo que requería trasfusión.

En una de esas transfusiones de plaquetas O positivo, Lia tuvo una reacción, se enfrentó a una taquicardia que requirió reanimación. “Quedó con niveles muy bajos de hemoglobina y con el riesgo de un sangrado en cualquier momento”.

Esa situación la llevó a terapia intensiva, “por si era necesario entubarla”, pero dos horas después Lia volvió a la vida “sin necesidad de nada”, le comenzaron a aplicar un medicamento, en espera de que transcurrieran los días para una nueva transfusión

“Así era cada mes, le transfundían plaquetas y le ponían hemoglobina, pero siempre se recuperaba”, hasta que en marzo terminó su proceso. Todavía el 19 de julio tuvo su último chequeo, como parte del proceso de vigilancia médica.

Transufusiones

Su nuevo ingreso al hospital la mantiene en transfusión continua, porque el cáncer le come las plaquetas y la hemoglobina.

Viridiana sabe a lo que se enfrentará Lia si comienza con la quimioterapia, necesitará transfusión de plaquetas y hemoglobina, por eso “quiero llegar a más personas para que me apoyen, la donación les da vida y fuerza para seguir adelante”.

Los donadores de Lia empezaron a aparecer desde el viernes en el Hospital de la Niñez Oaxaqueña, pero no son suficientes. Su madre Viridiana la describe como una niña fuerte y en quien tiene fe de que llegará a su trasplante de médula ósea que recibirá de su gemela Zoé.