Espacio Lalitho: Flores pequeñas agrietan el concreto

Espacio Lalitho se encuentra ubicado en el Pasillo de las Contingencias #158, al interior de la Central de Abasto de Oaxaca

En la Central de Abasto encontramos de todo: desde frutas, verduras, mezcal, abarrotes, ropa, tenis, puestos de comida, electrónicos, jabones que ayudan a evitar la caída del cabello, hasta hierbas que ayudan contra la disfunción eréctil y la precocidad.

En un lugar donde el comercio es el rey, surge un espacio artístico que propicia el intercambio de ideas, un proyecto autogestivo e independiente sin fines de lucro: Espacio Lalitho, formado por Alejandro Medina Bernabé, Humberto Vásquez, Reyes Hernández Cruz, Ángel Cortes Méndez, Antonio Torres Leyva, egresados de Facultad de Artes Plásticas y Visuales de la UABJO, quienes quebrando el clásico cliché de establecer una galería en el centro histórico, buscan en este espacio de comercio y verbena popular un medio para la realización de investigaciones de producción artística con lo que pretende abarcarla exploración de las posibilidades que ofrece un sitio como la central.

Periódicamente, Espacio Lalitho presenta exposiciones que muestran el trabajo de invitados, en esta ocasión presentó el trabajo colectivo denominado: “Flores pequeñas agrietan el concreto”integrado por obras de Laura Elena Garduño, Manolo Garibay, María Marín, Gonzalo García, Fernanda Brunet, Santiago Marín, Diego Narváez, Andrea Bores, Luis Hampshire, Anais Vasconcelos, Raúl Castellanos, quienes se conocieron a través del FONCA, algunos en el papel de tutores, otros de becarios, pero todos con la creencia de que lo poético puede quebrar el concreto para abrir el mundo a múltiples miradas e interpretaciones.

El resultado de la exposiciones un respiro artístico para la multitud de gente que diariamente busca la realización de su vida a la velocidad del dinero y que encuentran en este espacio una ruptura radical con su entorno y un momento de paz artística, que recorre todas las posibilidades hasta transitar en espacios que quizá no entiendan.

Pasear por los pasillos de la Central de Abasto resulta siempre un viaje a través de los submundos de la capital, además de una odisea para los sentidos. Lugares como “Espacio Lalitho”(ubicado en el pasillo de contingencias #158) y exposiciones como “Flores pequeñas que agrietan el concreto” nos enseñan que en la central de abasto hay que estar siempre con los ojos bien abiertos, pues la rapidez y el dinamismo de las actividades van más allá de lo que muchas veces uno está acostumbrado y es probable que lo evidente sea invisible ante los ojos. Como dijimos, en la central de abasto uno puede encontrar de todo: algunos encuentran ahí el amor y otros solamente encontramos a las enamoradas.

En Oaxaca es común que se busque una localidad cercana al centro histórico para establecer un espacio artístico, sin embargo, para nosotros la Central de Abastos(sic)funciona como medio para realizar investigaciones de producción artística. [email protected]