Arrasa plaga con bosques y agua

Comuneros extraen los gusanos de los árboles infectados

SAN AGUSTÍN ETLA, Oaxaca.- Desde 1992, fecha en la que apareció, el gusano descortezador ha consumido el 17 por ciento del ecosistema del estado. San Agustín Etla ha sido afectado por esta plaga que no ha podido ser controlada debido a un conflicto territorial.

Gusano descortezador es el nombre de esta plaga que ataca especialmente a los pinos que se encuentran en lugares a gran altura y donde nace el agua, como es el caso de San Agustín, en el distrito de Etla. Fue por eso que al detectarlo, algunas personas lo tomaron como pretexto para explotar los bosques.

La plaga en Oaxaca

El gusano descortezador es un insecto que se propaga más fácil durantelos meses de octubre a diciembre. Se convierte en escarabajo o mariposa, se pega a los árboles y comienza un proceso rápido y destructivo.

Los municipios de Oaxaca que han vivido en carne propia esta plaga son: Huayápam, San Felipe del Agua, San Pablo Etla, Nuevo Zoquiápam y San Agustín Etla.

Plaga y conflicto en San Agustín Etla

En San Agustín Etla, los daños por el gusano provocaron un conflicto territorial con Nuevo Zoquiápam, pues este último comenzó a explotar los bosques tomando como pretexto los daños que provocaba, e impidieron al otro municipio seguir combatiendo la plaga. 

Las autoridades de San Agustín, en 2017 y 2018 firmaron minutas con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Comisión Nacional Forestal (Conafor) para sanear el bosque; sin embargo, Zoquiápam se negó, pues el objetivo que ellos tenían, era aprovechar la madera.

Hasta la fecha, la plaga se ha extendido a 820 hectáreas de las 4 mil 154 que ocupa el bosque, por lo que reforestar la zona tardará 20 años.

Daños a largo plazo

Nazario García, activista de la Coordinadora de Organizaciones Ambientalistas de Oaxaca (COAO), comenta que esta plaga a largo plazo provocará falta de agua, sobre todo en la capital, pues El Cárcamo -que se encuentra en este bosque- es el manantial más grande que abastece el Río Grande, que provee el agua que consumen los capitalinos.

Y debido a que las raíces de los árboles mantienen el suelo humedecido al retener el agua de las lluvias, si no hay árboles y hay corriente de agua, ésta se vuelve subterránea y ya no se puede utilizar.

“Podría pasar como en San Felipe del Agua -donde también estuvo esta plaga-, que ahora deben subir pipas para llevarles agua”, explica.

¿Y las autoridades?

El activista asegura que combatir al gusano es muy fácil, solamente se derriba y descorteza el árbol plagado para después quemar o enterrar; “se hace de manera manual, no se necesita gran tecnología, pero a las autoridades no les importa este tema”.

El Comisariado de Bienes Comunales de San Agustín Etla, Erick Pérez Ruiz, comenta que el gobierno estatal apoya mínimamente a través de SAPAO con una aportación mensual, que muchas veces deben ocupar en brigadas.

Nazario García afirma que los ciudadanos son indiferentes en cuestiones del medio ambiente, pero la responsabilidad es de todos. Además, asegura que los gobiernos no están actualizados en cuanto a temas ecológicos.

Incluso afirma que no conocen las plagas como la del “picudo”, que atacó a las palmeras hace algunos años.

“En San Agustín, los comuneros suben porque es su obligación al prestar servicios para la comunidad, pero es un problema en el que debe participar la sociedad”, puntualiza.