El tequio, costumbre comunitaria en riesgo

Ana Lilia PachecoAna Lilia Pacheco

Es común ver pocos vecinos participando en el tequio

El tequio es una costumbre comunitaria que se ha tenido en México desde la época prehispánica, pues era común que los mexicas se organizaran para la construcción, reparación o cualquier obra de los barrios y colonias. Sin embargo, en la ciudad de Oaxaca se ha ido perdiendo la colaboración de los vecinos.

El domingo pasado, se realizó un tequio en el Fraccionamiento Los Sauces, de la Agencia de Santa Rosa Panzacola, en el que solamente participaron 25 de los casi 500 vecinos.

Alejandro Leyva, titular de la Comisión de Ecología y Medioambiente del fraccionamiento, asegura: “No quisiera juzgar a los vecinos, algunos no viven aquí, pero sí es muy notoria la apatía, que es muy común en cualquier lugar”.

Los 25 vecinos, en su mayoría mujeres, con la ayuda de rastrillos, palas y sus manos, arrancaron las hierbas que han crecido a los lados de la vía del tren, ya que no permite ver las calles, salen roedores y las personas aprovechan para tirar ahí sus bolsas de basura.

Mientras que unos vecinos barrieron, cortaron hierbas y recolectaron la basura, otros colaboraron con sus herramientas; incluso un señor llevó su camión tipo volteo para juntar toda la basura que se recolectó durante el tequio.

“Creemos que es importante que los vecinos hagan conciencia, además de que deben cooperar, pues nos faltan herramientas, las cuales ya hemos solicitado a la agencia y al municipio, pero no hemos tenido respuesta. A este fraccionamiento lo tienen muy abandonado”, expresó Alejandro Leyva.

¿Qué es el tequio?
El Diccionario del Náhuatl en el Español de México define la palabra tequitl como trabajo o tributo y durante la conquista fue considerado como un trabajo obligatorio que debían prestar los indígenas al rey, nobles y funcionarios.
El tequio también es llamado tequil, gozona, mano vuelta, fajina, guelaguetza, tarea, córima y trabajo de en medio, entre otros.
Cabe señalar que en el estado, la legislación local respalda esta actividad a través de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Oaxaca, por lo que es obligación de los ciudadanos “colaborar en los trabajos colectivos en beneficio de la comunidad a la que pertenezcan".

 

¿Por qué la apatía?

Doña Yolanda Almeida, vecina de este mismo fraccionamiento, afirma que no asiste a los tequios por falta de herramienta, además de que su esposo le ha contagiado la apatía.

“Antes iba acompañada de una vecina, pero ya no vive aquí y pues ¿con quién voy?; además, siempre íbamos nada más como seis personas, y considero que mi esposo es el que debe ir, pero luego dice ‘yo no paso por ahí, ¿para qué voy?’”

Asimismo, menciona que este tipo de actitudes se han visto en los rondines que realizan durante la noche por las calles del fraccionamiento, pero sólo asistían mujeres y el grupo estaba integrado por menos de 10 personas. 

Tequios obligatorios

Don Eloy Bautista vive en la comunidad de San Juan Atepec -perteneciente al distrito de Ixtlán-, que se rige por usos y costumbres, y estuvo detenido 24 horas por no haber asistido a un tequio.

“Les dije que iba a pagar por no haber ido, pero me dijeron que no querían dinero, sino que estuviera en la cárcel, así que ahí estuve un día”. Pero comenta que las autoridades de esa localidad son flexibles, pues uno de sus vecinos estaba enfermo, por lo que cumplió su multa de 24 horas yendo a la cárcel dos horas por día.

En cambio, en el fraccionamiento Esmeralda, el tequio se realiza un domingo de cada mes en el que debe asistir un integrante por cada casa. Arturo López, vecino de este fraccionamiento, comenta que en caso de que no asistan a los tequios y juntas, deben pagar una multa de 50 pesos, la cual se utiliza para el servicio del portón y comprar herramientas, entre otras cosas que necesiten.

En este tequio, organizado por el comité de cada condominio, limpian las áreas verdes y estacionamientos.

Otros que se realizaron previo a la Guelaguetza, fueron los de las dependencias estatales, en los que se les pedía a los promotores regionales estar cierto día en la capital del estado porque habría tequio.

“No te dicen como tal que es obligatorio, sólo nos pedían estar tal día en Oaxaca porque habría tequio y que era importante asistir para quedar bien con las autoridades y pues teníamos que ir”, comenta Rocío, promotora del DIF en la Mixteca.