Luchan contra el cambio climático

LLUVIAS DETERMINAN SIEMBRA Y COSECHA
Emilio Morales PachecoEmilio Morales Pacheco

Balbina e Inés, mujeres de campo

SAN MARTÍN TILCAJETE, Oaxaca.- Hablar de fechas de siembra es para Balbina Gómez Ortega, una mujer de 68 años, nombrar a los santos y vírgenes, desde Antonio hasta María Magdalena.

Pero esa guía que era su calendario de pequeña productora, dejó de ser confiable. El cambio climático no garantiza que las lluvias de San Antonio vayan del 1 al 13 de junio, o que las de San Juan lleguen el 14 y permanezcan hasta el 24 de ese mismo mes para dar paso a las de San Pedro, del 25 al 29 de junio.

Tampoco es fiable creer que Santa Isabel traerá las lluvias del 29 de junio al 8 de julio o que la Virgen del Carmen hará que llueva del 9 al 16 de julio y la Virgen María Magdalena del 17 al 22 de julio.

Pega duro el cambio climático

No es falta de fe, es la realidad de las repercusiones en el clima. Las herramientas que le ha dado el Hub Pacífico Sur del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (Cimmyt) a Inés Hernández Roque, le permiten saber que las lluvias de este año están por debajo del anterior.

Entre pequeños productores, la maquinaria es escasa.  FOTO. Emilio Morales

Cada que llueve, Inés corre por el pluviómetro que tiene dentro de su casa, un recipiente alargado de plástico duro y transparente con líneas y números que coloca en un clavo, en la parte alta de una tira de madera.

Sin necesidad de mirar anotaciones, recuerda bien que el pasado 20 de junio es cuando se presentó la lluvia más copiosa, 20 mililitros por metro cuadrado.

“Nos está pegando duro el cambio climático”, dice con franqueza y preocupación una mujer de 50 años, que comparte la jefatura de la casa con su madre, las únicas responsables del sustento familiar.

Entre ambas saben que si hubieran sembrado en abril, cuando de manera prematura llegaron las lluvias a este municipio de los Valles Centrales, en junio la milpa se hubiera echado a perder, porque dejó de llover.

Facilitan la siembra

De sus diez hectáreas que tienen en conjunto, apenas han sembrado ocho. En tres cuartas partes de hectáreas, cuyo riego es de temporal, la siembra fue reciente y se le facilitó con el uso de una sembradora neumática, que junto con seis de tiro de caballo están bajo su resguardo.

Yashim Victoria Reyes Castañón, ingeniera mecánica agrícola colaboradora del Hub Pacífico Sur del Cimmyt, destaca que desde hace seis años, Inés está a cargo del único punto de maquinaria establecido en Valles Centrales.

Pequeñas productoras, la fuerza del campo.  FOTO: Emilio Morales

Otros tres más existen en Yanhuitlán, otro en el Bajo Mixe y uno recientemente en la Mixteca. Su propósito es ofertar de este tipo de maquinaria que mejore los procesos de siembra de los pequeños productores, acostumbrados a sembrar y fertilizar después.

La llegada repentina y tan esperada de las lluvias hace apenas 15 días, hizo que los productores quisieran sembrar rápido con tractor, dejando de lado las sembradoras que son tiradas por animales como yeguas o caballos.

“No hubo mucha salida de las máquinas porque prefirieron el tractor. Nomás llovió y todos querían sembrar”, pero Inés no se desanimó.

Pequeña gran lucha

Como desde hace seis años, ella volvió a optar por la sembradora neumática que requiere de diesel y un tractor, dispersa mejor la planta y reduce tiempos de siembra a diferencia de utilizar lluvia.

Cuando mira su terreno donde sembró maíz, intercalado con un poco de higuerilla y calabaza, sabe que el crecimiento dependerá de la buena lluvia.

“Antes, aquí estaba seco, pero el año pasado sembré garbanzo y si las lluvias nos favorecen saldrá media tonelada de maíz”, expresa una mujer que lleva una pequeña lucha contra el cambio climático, porque de no hacerlo significa dejar de comer.