¡Hasta siempre, Ludwig Zeller!

Inseparables, Ludwig y Susana Wald.

Habitó este plano para escribir poesía y crear obras de arte. Entre la pintura, el collage, las letras y su jardín en San Andrés Huayápam, se pasó la vida. El jueves, a la edad de 92 años, murió el poeta y artista visual Ludwig Zeller (1927, Calama, Chile-Oaxaca, 2019).

Radicó en Oaxaca desde 1993, junto con su compañera de vida, la también artista y escritora Susana Wald. En el año 2012, a sus 85 años, Ludwig Zeller fue homenajeado en la Galería Arte de Oaxaca; tres años más tarde, en 2015, la Feria Internacional del Libro de Oaxaca le rindió un homenaje y ese mismo año, la editorial Almadía publicó una reedición de su poemario Mujer en sueño y otros poemas.

Ese mismo año, en la Galería Cuatro Siete se exhibieron los collages que mostraron sus sueños más osados: una serie de más de 50 piezas en mediano formato, así como un libro con sus poemas ilustrados por Susana Wald que conformaron la exposición Homenaje a Ludwig Zeller collages y libros objeto, a la que además se unieron algunas piezas en gran formato de la de su compañera.

Fue en el 2015 cuando la comunidad de su lugar de residencia le ofreció un homenaje al surrealista. El jueves por la noche, el corazón de Ludwig Zeller dejó de latir en su cuerpo físico, falleció a causa de un infarto al corazón, así lo confirmaron amigos del poeta e intelectuales a través de redes sociales.

A lo largo de su vida, Zeller abordó la multiplicidad de idiomas presentes en su obra, pensada como interacción entre artistas y liberación de cierta esencia del lenguaje poético, se relacionó con la experiencia cosmopolita de sus sucesivas migraciones.

Ludwig Zeller, un catalizador en la vida de la gente

El creador de origen chileno cultivó la poesía y la ilustración bajo la forma del collage, valiéndose tanto de publicaciones impresas como de objetos. Ludwig Zeller fue reconocido internacionalmente por su prolífica labor como poeta y artista visual.

En 1942 se trasladó a Santiago de Chile para terminar sus estudios secundarios y continuar, en 1944, con los universitarios, los que abandonó en 1949. A partir de este año, se abocó a la traducción de los románticos alemanes, labor que se materializó en la publicación, en 1951, de las Grandes elegías de Hölderlin, por la editorial Universitaria.

A partir de 1952, trabajando como curador de la Galería de Artes Plásticas del Ministerio de Educación, entró en contacto con poetas del grupo Mandrágora como Enrique Gómez-Correa y Braulio Arenas, y también con otros poetas cercanos a la sensibilidad surrealista, tales como Humberto Díaz-Casanueva.

Gran parte de la obra de Zeller se presenta bajo el rótulo de "en colaboración con", donde los demás participantes son otros poetas, ilustradores o traductores. Respecto de los trabajos realizados en colaboración con poetas, cabe destacar, por una parte, la publicación de las revistas Casa de la Luna (Santiago, 1968-1969), El huevo filosófico (Canadá, 1980-1993) y Vaso comunicante (México, 1998) y, por otra, su incansable labor junto a Susana Wald en Oasis Publications.

Ludwig Zeller fue un defensor acérrimo de la vigencia y necesidad del surrealismo, como también de la visión del arte que caracterizó en general a las vanguardias. Se aproximó a esa idea de libertad intentando trascender las fronteras de la racionalidad convencional y los formatos de producción artística establecidos.

En la totalidad de su obra: desde Los elementos (1953) hasta Preguntas a la médium y otros poemas (2009), esta premisa se mantuvo como una invitación a participar de aquella libertad en la poesía. La importancia de la figura de Zeller -a quien, entre otros honores, se le dedicó el Festival Internacional Chile Poesía el año 2007-, sumada a la ávida lectura a la que se prestan su poesía y su trabajo visual, son quizás la evidencia más concreta de la acogida que esta invitación tuvo durante todos los años de su carrera. Desde 1993 decidió radicar en Oaxaca, tierra que habitó hasta el jueves pasado. El velorio y funeral se llevaron a cabo en San Andrés Huayápam.