José Montes Nicolás: de Oaxaca a Barcelona

Su cuna

José Montes Nicolás nació en Oaxaca, donde realizó sus primeros estudios; desde niño le atraía el paisaje de los pueblos, sus costumbres, sus tradiciones y todo lo que engloba a una comunidad, donde la gente, a pesar de los tiempos, conserva las características de la buena amistad: amable, dadora y sincera.

Montes Nicolás se inició en el dibujo desde la escuela primaria hasta la secundaria, donde ya definido se fue a la Ciudad de México para inscribirse en la famosa Academia de San Carlos, dependiente de la UNAM; no conforme, estuvo en la Escuela de Artesanías dependiente del Instituto Nacional de Bellas Artes, donde terminó metalistería.

Después se marcha a Europa y llega a Barcelona, España. Aquí completa su formación para dedicarse de lleno al mundo del arte plástico.

Como un ser sensible, José Montes recuerda con nostalgia su tierra, a la que el poeta Martínez Barroso le canta así: “¡Oaxaca!/ La de bellas morenas zapotecas/ la de las mudas grecas / que adornan a Mictlán;/ la de los verdes valles/ la de las viejas calles/ donde se alzan orgullosos los templos coloniales/ que guardan de la raza gemir de madrigales/ como riquezas viejas oculta Monte Albán”.

Su visión

Montes Nicolás es un creativo visionario; desde su llegada a Barcelona, se ha convertido en uno de los pintores más destacados en el panorama latinoamericano en todo Europa, con exposiciones individuales y colectivas, tanto en España como en Francia, interviniendo artísticamente en espacio urbano y arte efímero.

Es colaborador del Seminario de Cultura Mexicana y miembro del mismo en la ciudad de Barcelona; ha llevado su obra a Perú, Estados Unidos, Alemania, Dubai y México. Próximamente estará en Irlanda, Italia y Praga. Su obra se encuentra en colecciones particulares, así como en instituciones públicas como: Embajada de México en España, en la Revista Personae y en Fundación Joan Bross España.

Concepto

Con una pintura en constante evolución, José Montes ha conjugado la tradición y orígenes de su natal Oaxaca, con claras influencias de autores como Rufino Tamayo, Francisco Toledo; ha adquirido la nueva configuración europea y los grandes maestros del realismo del viejo continente, creando los aspectos donde la luz, el color y lo matérico son fundamentales, así como el paso del tiempo, el movimiento, son temas importantes en su obra.

Él es un pionero del arte visionario en todos los aspectos; por eso, su obra es muy apreciada en esos países donde ya sentó sus reales como el artista que llegó para quedarse. Claro, no deja de pensar en Oaxaca porque la lleva en la sangre, siendo la fuente principal de su inspiración en temas de texturas, nuevas técnicas adquiridas a través de la persistencia en su obra pictórica.

José Montes Nicolás es triunfador en Europa, mas no en su tierra, porque tal vez se cumple la profecía bíblica: ”nadie es profeta en su tierra”, pero él debe estar feliz porque está ubicado en el lugar perfecto de los pocos artistas que llegan a ese país, del viejo mundo donde el triunfo ya lo esperaba.

Y ciertamente su esfuerzo en la búsqueda de un arte sumamente suyo, ha logrado conquistar quie su obra sea del todo aceptada, figurando ya dentro de los grandes oaxaqueños más destacados. Pues el obtener una de sus obras es en verdad tener una joya, un óleo o acuarela valiosa en todos sus aspectos, de mucha importancia e interés público.