Se despide La Guelaguetza 2019

Emilio Morales PachecoEmilio Morales Pacheco

Las Chinas Oaxaqueñas se encargaron de cerrar las fiestas de julio

Grupos de personas suben la Calzada de las Escaleras. Todos van al mismo destino, donde serán testigos de las tradiciones que se viven en el estado y de su fiesta más grande: la Guelaguetza. 

Este camino se hace menos pesado gracias a la música en vivo que se escucha en el auditorio; es Miroslava Ferra, quien canta la Canción Mixteca, esa que provoca nostalgia en todos aquellos que estén lejos de su hogar.

Comienza la fiesta

Cuando el reloj marca las cinco de la tarde, todos se ponen de pie para interpretar el himno del estado, compuesto por Macedonio Alcalá: el Dios Nunca Muere, que con fuerza cantan los oaxaqueños sorprendiendo a los turistas presentes.

Lilia López Hernández, Diosa Centéotl 2019 da la bienvenida a los 11 mil asistentes a la cuarta y última función de la Guelaguetza, y en su discurso asegura que a pesar de ser la última vez que pisa La rotonda de las Azucenas, este año espera que todos se vean como hermanos, con amor, con hermandad.

Terminando su discurso toma su lugar a un lado del gobernador Alejandro Murat y del coordinador de la fracción parlamentaria de Morena en la Cámara de Diputados federal, Mario Delgado Carrillo, quien estuvo como invitado.

Los primeros acordes de la Danza de la Pluma, de Teotitlan del Valle, encienden los ánimos de los asistentes quienes no dejan de aplaudir y bailar al ritmo de las castañuelas. 

Mientras que los versos de los de Miahuatlán de Porfirio Díaz provocan carcajadas, aplausos y chiflidos con su Fandango Miahuateco. Al término de su baile, que nos habla de la ofrenda, se despiden con un “Ahí nos vemos el otro año, si nos lo permite Dios”.

El olor a copal anuncia el misticismo que se vive en las mayordomías de Huautla de Jiménez. Sus danzantes, a través de sus sones, trasladan a los presentes a la tierra de María Sabina.

Dos diosas en una presentación

Llega el turno de Loma Bonita. Con su fandango provoca la emoción de los presentes, que se incrementa con la participación de dos diosas Centéotl. 

Evelyn Acosta López, Diosa Centéotl 2012, es la encargada de narrar el espectáculo, mientras que la actual, Lilia López, hace retumbar el auditorio con su cadencia y zapateado. Al término se disculpan el público "por si en el ambiente quedó un olor a piña".

Representación de tradiciones

San Andrés Zautla presenta la influencia del mestizaje a través de la Danza de los Jardineros, en la que participan solamente hombres, por lo que algunos deben disfrazarse de mujer usando vestidos de distintos colores.

Por otra parte, la Boda Solagueña, encabezada por una mujer ondeando un trapo rojo para alejar los chismes, muestra un ritual de fertilidad que han heredado de generación en generación. 

Asimismo, Asunción Ixtaltepec recrea la labrada de cera que se realiza cada año en honor a la Asunción de la Virgen María, encabezada por un mayordomo, quien en ese momento cede su responsabilidad a su sucesor.

Los más esperados

La espuelas de los rubios de Santiago Juxtlahuaca se hacen escuchar en el escenario, con su cadencia, fuerza y zapateado. Así muestran a los presentes las costumbres de los arreadores de ganado de la región de la Mixteca.

Para Aurora, José y Alejandra la delegación que más esperan veres Huajuapan. Por lo que al escuchar las primeras notas de la Canción Mixteca, se levantan extasiados de sus lugares y comienzan a ondear sus sombreros. 

Todo el auditorio canta al unísono. Incluso policías, trabajadores de Protección Civil, voluntarios y fotógrafos graban este momento en el que todos forman una voz anunciando el Jarabe Mixteco.

Pero falta el baile más conocido y aplaudido de la noche: Flor de Piña. El recinto retumba de aplausos y gritos de emoción. Los celulares, tabletas, drones y cámaras enfocan sus lentes para capturar la sincronía y perfección de este baile de San Juan Bautista Tuxtepec.

Comienza el adiós

El Domingo de Boda, de Ciudad Ixtepec hace que don Gilberto, quien viene de Sonora, recuerde su juventud y a la novia istmeña que tuvo en la universidad. Emocionado aplaude esta representación. 

Mientras ve el retumbante zapateado de los Diablos de Santiago Llano Grande, don Gilberto comenta que el viaje a Oaxaca, que comenzó el jueves pasado, le costó mucho, sin embargo, es la mejor inversión que pudo haber hecho.

El final de esta cuarta y última presentación de la Guelaguetza 2019 está por llegar, por lo que los sones y chilenas de Santa María Huatulco invitan a los participantes a visitar sus famosas bahías.

El ondeo de las faldas de las chinas oaxaqueñas de doña Genoveva, acompañadas de monos de calenda y marmotas, cierran al ritmo de El Jarabe del Valle esta fiesta que recibe a miles de personas, testigos del folclor de la Guelaguetza.

Así, la máxima fiesta de los oaxaqueños, y el espectáculo racial más importante de América Latina se despide luego de un rotundo éxito en sus cuatro presentaciones. La Guelaguetza no dice adós, sino que espera ansiosa a que el próximo año, los asistentes disfruten igual o más de los ya internacionalmente conocidos Lunes del Cerro de Oaxaca.