Lunes del Cerro, la máxima fiesta de Oaxaca

Giovanna MartínezGiovanna Martínez

La delegación de El espinal representó la "Mayordomía en honor a San Juan Bautista"

Giovanna MartínezGiovanna Martínez

La delegación de San Carlos Yautepec presentó "El fandango" y "Jarabe Carleño", por primera vez pisó la rotonda de la azucena

Giovanna MartínezGiovanna Martínez

Garbo, belleza y alegría de las mujeres de San Juan Bautista Tuxtepec, para representar la famosa coreografía Flor de Piña

Giovanna MartínezGiovanna Martínez

Huajuapan de León representó "El Jarabe mixteco"

Amalgama de tradiciones, baile, música, sabores, olores y colores, la fiesta multicultural que representa a Oaxaca en el mundo y une a las ocho regiones en un mismo palpitar, fue un éxito.

La octava del Lunes del Cerro en su edición matutina fue aplaudida y disfrutada por 11 mil almas.

La edición 87 de la Guelaguetza contó con la presencia de invitados especiales como: Beatriz Gutiérrez Müller, escritora y esposa del presidente Andrés Manuel López Obrador; el senador Ricardo Monreal y el diputado, Sergio Mayer.

Al interior del Auditorio Guelaguetza, el cual desde hace 45 años es el escenario para esta fiesta, la cita comenzó en punto de las 10 horas.

Danza multicolor

La música anunció la presencia de la deidad del maíz, la divinidad agrícola, a una mujer del sotavento que proviene de la cultura afromexicana, que habita en Oaxaca, Lilia López Hernández, Diosa Centéotl 2019, quien dio la bienvenida a los asistentes.

Su presencia es imprescindible año con año desde tiempo inmemorial; la alegría de un pueblo vivo que sabe que de su mano la cosecha ha de ser buena, así como su mensaje de paz, que defendió la postura de la mujer dentro de la familia.

Algarabía total, el convite de las Chinas Oaxaqueñas de doña Genoveva Medina se desplegó hacia la rotonda de la azucena, donde la chirimía anunció que la fiesta había comenzado.

El jarabe del valle, las canastas florales con pirotecnia, las marmotas, los monos de calenda y las orgullosas mujeres de los Valles Centrales lucieron sus coloridas faldas de satín y blusas de cajón para proyectar un mensaje de paz y fiesta.

En la misma región, del lugar de las culebras, la delegación de San Vicente Coatlán ejecutó el Jarabe Chenteño con sus tres movimientos principales: el Jarabe Inicial, El palomo y La culebra.

Desde la tierra de los coatlanes presentaron un auténtico y original jarabe.

Una colorida fila a un costado de la rotonda anunció a una de las delegaciones más esperadas en cualquier edición de la Guelaguetza, la de Flor de Piña, que representó la delegación de San Juan Bautista Tuxtepec.

La energía femenina se manifestó en la belleza de mujeres que con garbo lucieron huipiles de San Felipe Usila, Soyaltepec, San Lucas Ojitlán, Jalapa de Díaz, San Pedro Ixcatlán y Valle Nacional.

Aplausos y gritos de emoción al presenciar esta coreografía de la región del Papaloapan, creada por la profesora Paulina Solís Ocampo, la cual representa la alegría de la mujer por la buena cosecha de piña.

Con seriedad y modestia subieron los representantes de la delegación mixteca de Santa Catarina Ticuá. Tlaxiaco, para interpretar La Ofrenda, danzas de carnaval, con las cuales recorren los barrios de esta población para bailar sones y danzas como: La cadena, El Torito, El Canario, La flor y El naranjito.

Olores mezclados entre copal, café, frutas, curados, panes, flores y pescado.

Una de las delegaciones que por primera vez subió a la rotonda fue la de San Francisco del Mar, con la Danza de los Negritos de Corpus Cristi.

Del pueblo istmeño se representó un cuadro que data de la época prehispánica y que se ejecutaba en centro ceremoniales como una forma de rendirle homenaje y tributo a las deidades del sol, lluvia, rayos y tempestad.

De la Sierra Norte, San Andrés Solaga estuvo presente con su representación de la Boda Solagueña.

Del pueblo mágico de la región de la Cañada subió la delegación de Huautla de Jiménez, para representar una Mayordomía, la Labrada de cera y los sones mazatecos para proyectar en esta Guelaguetza al pueblo de María Sabina.

De la Mixteca, de la tierra de José López Alavez, de la Heroica Ciudad de Huajuapan de León, con la Canción Mixteca los asistentes se hicieron uno, con sombrero en mano corearon: ¡Oh tierra del sol, suspiro por verte! para luego aplaudir los jarabes El palomo, el Zapateado, El toro y El Chandé.

Cierre con broche de oro

Otra vuelta a los Valles Centrales, en la segunda mitad del programa, los gallardos danzantes de Cuilapam de Guerrero subieron para ejecutar la Danza de la Pluma.

Y en un viaje de vuelta al Papaloapan, la delegación de San Pedro Ixcatlán llegó con Na’ Puta Chi-chi y La Borrachita, bailes que tienen una antigüedad de aproximadamente 260 años.

La elegancia de las mujeres y hombres istmeños volvió a la rotonda de la azucena para representar con orgullo a El Espinal, con su mayordomía en honor a San Juan Bautista y bailar sones como La Espiñaleña, La Luna y Juanita.

Novel en la Guelaguetza, la delegación Sierra Sur de San Carlos Yautepec, que llegó para compartir su Fandango y Jarabe Carteño, el cual adoptaron los habitantes de este municipio para sus enlaces matrimoniales. Esta representación de las ceremonias tradicionales y religiosas.

El gran cierre estuvo a cargo de la región de la Costa, representada por Santiago Pinotepa Nacional, con sus sones, juegos y chilenas.

Picardía, versos, alegría y fuerza en el zapateado para ejecutar El Pato, La Malagueña, La India y el Son Costeño.

Emociona a Müller La Guelaguetza

Beatriz Gutiérrez Müller, escritora y esposa del presidente Andrés Manuel López Obrador, asistió a la octava del Lunes del Cerro en su edición matutina

La escritora Beatriz Gutiérrez Müller, asistió al segundo Lunes del Cerro en representación de su esposo el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

Previo al inicio de la tercera emisión de la Guelaguetza de este año, el gobernador Alejandro Murat expresó que el pueblo oaxaqueño se llena de alegría al ofrecer las tradiciones arraigadas de cada una de las comunidades, muestra de que Oaxaca es la capital cultural de México.

“Oaxaca está de fiesta, agradecemos a la esposa del Presidente que haya aceptado la invitación, con este gesto demuestra el gran cariño que tiene por el estado y por supuesto compartir con todo el mundo la grandeza de la entidad”, expresó.

Mientras que la señora Gutiérrez Müller mostró su beneplácito por asistir a la Guelaguetza, ya que dijo que esta expresión rescata lo más importante de los pueblos, las tradiciones. “La recuperación de la tradiciones es muy valiosa, Oaxaca es uno de los estados con más cultura y esta tradición centenaria, revivirla y compartirla con tanta gente, es algo invaluable”, dijo.

La invitada bailó, lanzó ofrendas junto con las delegacioines y vivió al máximo la fiesta de los oaxaqueños.

Muchos de los asistentes no dejaron pasar la oportunidad de fotografiarse con la escritora, quien se mostró amable y sonriente en todo momento.