Guelaguetza, más viva que nunca

Mario Jiménez LeyvaMario Jiménez Leyva

Las Chinas Oaxaqueñas, ovacionadas

OAXACA DE JUÁREZ, Oaxaca.- El segundo desfile de las delegaciones que participaran en la octava de la Guelaguetza, desfiló por las calles de la verde antequera.

Las tradiciones, el baile, la gastronomía y música que hace diferente a cada comunidad de las 8 regiones de la entidad unavez más cautivo a propios y extraños.

Como se había anunciado el desfile partió del obelisco a Porfirio Díaz, ubicada en la avenida que lleva el mismo nombre.

Al ritmo de la Chinas Oaxaqueñas, inició la ultima presentación de este 2019.

En esta ocasión las condiciones climatológicas permitieron a miles de personas disfrutar de la máxima fiesta de los oaxaqueños.

La elegancia de los istmeños

Para propios y visitantes la sorpresa fueron las delegaciones de Santa Catarina Ticua y la Danza de los Diablos, ejecutada por habitantes de Santiago Llano Grande.

Los gritos y aplausos se escucharon con mayor intensidad al paso de la Flor de Piña y Pinotepa Nacional.

El traje de gala de la Tehuana, la mascara de los rubios, la melodía de la canción mixteca y el vestido de la mujer mazateca robaron la mirada y el aliento a más de uno.

En este segundo de delegaciones la gastronomía también estuvo presente, el mezcal, los curados, el totopo y el pan de yema fueron entregados a los asistentes como significado de la Guelaguetza.

A su vez el segundo recorrido folklorico marca el fin de las fiestas de julio en Oaxaca.

Picardía y algarabía en la fiesta de los oaxaqueños