Urbanos, vía libre para contaminar

Nadia AltamiranoNadia Altamirano

Inexistente, reglamento legal que obligue a las 900 unidades del transporte urbano a cumplir con la verificación ambiental

La ausencia de un reglamento legal que obligue a las 900 unidades del transporte urbano a cumplir con la verificación ambiental o salir de circulación cuando sus emisiones causan daño al medio ambiente.

La titular de la Secretaría de Movilidad, Mariana Nassar Piñeyro, calculó que apenas 400 aceptan verificar, lo que no significa que realmente sea una medida real que se presta a “pasar y que les pongan la calcomanía”.

En entrevista reconoció que uno de los puntos urgente a trabajar con el nuevo titular de la Secretaría del Medio Ambiente, Energías y Desarrollo Sustentable (Semaedeso), Samuel Gurrión Matías, es trabajar una iniciativa de Ley que se presente al Congreso para obligar a transportistas a verificar.

Además de los problemas de contaminación, el 60 por ciento de la flotilla de autobuses urbanos rebasó su vida útil, pero por una prórroga que les condede la Ley siguen circulando a pesar de ser autenticas chatarras.

En espera del BRT

El alto costo que representa para los concesionarios su sustitución y el impacto de dejar descubiertas rutas es el impedimento para sacarlos de circulación y la llegada de otros sistemas de transporte urbano como el Sitibus se ha aplazado de un sexenio a otro.

Hasta noviembre próximo las 43 unidades que se adquirieron en el sexenio anterior podrían ponerse en marcha en el Sistema Integral de Transporte de Oaxaca (SIT o Sitibus), pero el anuncio carece de credibilidad ante anteriores intentos.

“Se va a poner en marcha la ruta Viguera-Central de Abasto, Xoxo-Central y Parque del Amor-Central de Abasto, después ir a la parte sur, norte y poniente”, aseguró Nassar Piñeyro.

Cuatro meses antes de que ello ocurra aún no se hacen los “estudios de aforos” para saber si esas 43 unidades permitirán al Estado ofrecer el servicio o se necesitará comprar más unidades o invitar a concesionarios a hacerlo.

Además, el carril de confinamiento presenta graves deterioros, mientras que los parabuses en su mayoría están dañados.

El proyecto que mutará de nombre al de Autobús de Tránsito Rápido (BRT), el cual cuenta aún con un remante de 74 millones de pesos del convenio que la administración pasada firmó con el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras) y el Fondo Nacional de infraestructura (Fonadin), pero se desconoce el monto total autorizado.