Centro Histórico: un mercado grandote

CALIDAD Y PRECIO, LA DIFERENCIA

En todas las calles del Centro Histórico se pueden encontrar ambulantes

Son las 10:30 de la mañana y ya se encuentran instalados 23 puestos ambulantes sobre el Andador Turístico, desde la Plazuela del Carmen Alto hasta la calle Independencia. Blusas con bordados de flores, pulseras hechas con hilos coloridos, bolsas elaboradas con palma y morteros de madera son los principales productos que los comerciantes ambulantes ofrecen a los turistas.

A la altura del Jardín Labastida, una vendedora de blusas le dice a una turista: “Pruébesela, sin compromiso”. La turista le pregunta si ella elabora las blusas, a lo que la comerciante contesta que sí, que las cose a mano.

A diferencia de los vendedores ambulantes, que los grupos de turistas se les amontonan para ver y comprar sus artesanías, los comercios establecidos están vacíos y las personas que entran a ver los productos, salen con cara de no estar convencidos.

En los puestos ubicados afuera del Palacio de Gobierno ofrecen productos a la mitad de precio de un traje original.  FOTO: Ana Lilia Pacheco

Las principales calles del Centro Histórico se han convertido en un gran tianguis que ofrece no sólo artesanías oaxaqueñas, también se pueden encontrar pilas de emergencia, lentes de sol, gorras, mochilas, entre otras mercancías de baja calidad.

Aumenta el número de ambulantes

Flores Magón, Bustamante, Independencia, Alcalá, ni una calle alrededor del Zócalo y la Alameda se salvan de tener comerciantes ambulantes. Al parecer pertenecen a organizaciones como el Movimiento de Unificación de Lucha Triqui (MULT), tal como lo muestran en las lonas que cubren sus puestos. 

Los vendedores ambulantes rematan sus productos por ser de dudosa calidad.  FOTO: Ana Lilia Pacheco

El problema del ambulantaje ha aumentado en los últimos meses, sobre todo en julio, cuando se espera una derrama económica de más de 2 mil 700 millones de pesos, lo cual es un incremento del 34 % con respecto al 2018.

Comercio formal

“Queremos que el turismo vea otra cara de Oaxaca”, asegura Cecilia López al preguntarle el motivo del tianguis en el que participa, ubicado a un lado de la Catedral y organizado por Esther Merino, el cual cuenta con permiso del Municipio de Oaxaca. “Queremos que vean la calidad de nuestros productos, a diferencia de los ambulantes”.

En la calle Macedonio Alcalá se encuentra un mayor número de comerciantes ambulantes.  FOTO: Ana Lilia Pacheco

Cecilia vende 57 diferentes diseños de blusas bordadas, parecidas a las que se pueden encontrar en los puestos ambulantes; sin embargo, ella afirma que sus productos son de mejor calidad debido a la costura y materiales que se utilizan para hacerlas.

Cecilia ofrece blusas con bordado típico de la región del Istmo, cuyo precio por pieza es de 3,200 pesos. El bordado de las flores que tienen estas blusas está hecho con hilos de seda y el trabajo de la persona que lo elaboró, fue más tardado. También ofrece otro tipo de blusas, la cual Cecilia menciona que es parecida a la que se pueden encontrar con los ambulantes; el diseño que tiene la blusa que venden los ambulantes tiene un bordado que requiere menos trabajo; los hilos no son de calidad, así como la tela que se utiliza como base.

Calidad y precio

Para los vendedores formales, ofrecer productos de calidad es muy importante, pues quieren que el trabajo y esfuerzo de los artesanos sea reconocido, por lo que muchas veces no aceptan que los compradores les pidan descuentos o promoción al llevarse varias piezas. 

A diferencia de los vendedores de las calles, donde una blusa de 250 pesos baja de precio hasta 150 pesos con tal de tener venta, tal como se puede ver en el puesto ubicado en la esquina del Jardín Labastida con Macedonio Alcalá.

La calidad y originalidad se puede ver en los precios. Mientras que en una tienda establecida venden un huipil de la región del Papaloapan en 1,100 pesos, en los puestos ubicados en el Palacio de Gobierno, pertenecientes a la comunidad Triqui, se puede encontrar un huipil parecido por 700 pesos.