Recortan fondo para reconstrucción

PARA FINANCIAR PROYECTOS EN OAXACA
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Antes del 19 de septiembre, cuando se cumplan dos años del sismo, las obras de rehabilitación y reconstrucción deberán quedar terminadas

CIUDAD DE MÉXICO.- Los ajustes presupuestales de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para dotar de recursos a los "programas prioritarios" del sexenio alcanzaron también a la recuperación del patrimonio cultural dañado por los sismos de 2017 y 2018.

De acuerdo con Arturo Balandrano, titular de la Dirección General de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural de la Secretaría de Cultura (SC), la merma al Programa Nacional de Reconstrucción fue de 56 millones de pesos.

"Hay un ajuste en los 800 millones que originalmente habíamos recibido que nos pidió la Secretaría de Hacienda; una reducción por 56 millones de pesos que, tenemos entendido, se requerían para otros programas prioritarios del Presidente", reconoció en entrevista.

El monto original de los recursos figura en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) como parte de una partida de 8 mil millones de pesos distribuidos entre la SC y las secretarías de Salud, de Educación Pública y de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, con la prioridad fijada en el sector de viviendas.

Al sector de reconstrucción patrimonial quedan ahora 744 millones de pesos, cuyo destino, según detalló Balandrano, se distribuyó a partir de una convocatoria en la que se seleccionaron 280 proyectos de reconstrucción y 54 de capacitación, esto para que miembros de las comunidades afectadas puedan involucrarse en los trabajos.

"(Se atenderán) bienes culturales de valor patrimonial, bienes que fueron afectados por los sismos y que nos comprobaran que tuvieran afectaciones por los sismos y que presten servicios culturales a las comunidades afectadas, y que, finalmente, no tuvieran recursos disponibles para su recuperación", detalló el funcionario.

Estos recursos se destinan a proyectos que no estaban recibiendo atención en el plan maestro del INAH, que contempla 2 mil 346 inmuebles patrimoniales, en su mayoría templos de propiedad federal, que cuentan con recursos provenientes del Fondo de Desastres Naturales y de los seguros contratados por el Instituto.

Este plan, con recursos multianuales que no dependen del PEF, lleva, según Balandrano, un 30 por ciento de avance y se estima que concluirá en la primera mitad de 2021.

Entres frentes

La convocatoria complementaria emitida por la SC contempla tres tipos de apoyos distintos para los inmuebles que estaban desatendidos: obra -que ocupa el 75 por ciento del monto-, recursos para realizar un proyecto ejecutivo especializado y la capacitación.

De acuerdo con la lista publicada de los proyectos seleccionados por un comité interinstitucional, se buscará restaurar casas de cultura, bibliotecas, teatros, fincas, inmuebles históricos, monumentos y construcciones urbanísticas, todas con valor patrimonial.

Dichos recursos deberán utilizarse en este año fiscal y financiarán proyectos en Chiapas, Tlaxcala, la Ciudad de México, el Estado de México, Guerrero, Morelos, Oaxaca y Puebla.

"Creemos que, con el programa del INAH y con el programa de Sitios (y Monumentos), vamos a lograr un alcance del 100 por ciento", estima Balandrano.

A decir suyo, algunos de los proyectos deberán extenderse hacia el año que sigue, con una nueva inyección de recursos. También es posible que algunos proyectos que no cumplieron con la convocatoria este año puedan conseguir apoyos en 2020.

Los 54 proyectos de capacitación serán publicados una vez terminada la concertación con las instituciones académicas que se encargarían de impartirlas. A decir de Balandrano, esta medida responde al llamado de apoyar a las comunidades durante la reconstrucción de sus bienes culturales.

"El objeto es que los miembros de la comunidad, especialmente jóvenes y personas que se dedican al ámbito de la construcción, como albañiles, maestros de obra, puedan capacitarse en las técnicas tradicionales de construcción, elaboración de adobe, tallado de madera, tallado de cantera, ebanistería, forjado de fierro fundido, que les permitan poder obtener un empleo con las empresas que van a hacer los trabajos de restauración en sus comunidades y, además, desahogar la oportunidad de, para el futuro, poderse contratar en obras de restauración en el resto del País", concluye.

Con todo y recorte, el complejo camino a la reconstrucción de los bienes culturales sigue su curso.