Recortan extensión del plan Tren Maya

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La empresa ganadora tiene que entregar estudios en 29 especialidades distintas, desde topografía, cartografía, geología, hidrología y geotecnia hasta seguridad ferroviaria.

El Gobierno federal redujo en 73 kilómetros la extensión del Tren Maya, incrementó de 15 a 28 el número probable de estaciones y dejó en manos de una empresa privada casi todas las decisiones relevantes sobre las características del proyecto.

Lo anterior al responder este lunes más de mil preguntas planteadas en mayo por 42 empresas interesadas en el contrato de ingeniería básica del tren, que ahora será de mil 452 kilómetros, en vez de los mil 525 anunciados.

Fonatur redefinió términos de referencia del contrato, y ahora queda claro que la empresa ganadora -que tendrá 8 meses para terminar- es la que resolverá casi todas las dudas que genera el proyecto.

De las 42 empresas que hicieron preguntas en mayo, sólo 16 plantearon este martes un total de 247 dudas adicionales, 69 de ellas de la firma española Ayesa. Fonatur sólo dio 24 horas para formular las nuevas preguntas.

Quien gane el contrato definirá el trazo final kilómetro a kilómetro; si el tren será de tracción eléctrica, diésel o mixto en algunos tramos; el número y capacidad de los trenes y vagones; si habrá doble o hasta triple vía; en dónde se tendrán que hacer túneles, puentes o tramos que correrán elevados; y la ubicación de las estaciones, talleres, patios, almacenes, andenes, obras complementarias, subestaciones eléctricas, etcétera.

Al contratista -que aspira a cobrar máximo 418 millones de pesos- también se le dejará generar el modelo de operación ferroviaria y el de explotación comercial, estimando los "días pico representativos" a 10, 20 y hasta 50 años, el número de viajes, las necesidades de personal administrativo y tripulaciones del tren.

Respecto a la velocidad promedio, que el Gobierno quiere en 160 kilómetros por hora, se aclaró que sólo lo será para el tren de pasajeros, no el de carga, pero que "podrá ser todo lo menor que sea necesario en zonas puntuales si los condicionantes existentes lo justifican".

 

El uso o no de 660 kilómetros de vías existentes del Ferrocarril Chiapas Mayab, un tren de carga al que se han destinado cientos de millones de pesos para mejoras desde 2015, también quedará en manos del contratista.

Este lunes, Fonatur entregó un "trazo preliminar" con la advertencia de que no tiene el análisis a detalle de múltiples conceptos, pues eso le tocará al contratista.

Estos incluyen tipo de suelo, zonas inundables, presencia de cuevas o cenotes, topografía, flora y fauna, zonas arqueológicas, dinámica social y cultural de cada comunidad, derechos de vía, interferencia con toda clase de infraestructura-ductos de Pemex, líneas de CFE y Telmex, tubos de agua-, cruces con senderos o caminos.

La empresa ganadora tiene que entregar estudios en 29 especialidades distintas, desde topografía, cartografía, geología, hidrología y geotecnia, hasta seguridad ferroviaria, pasando por impacto ambiental, arqueología e impacto social.

Se le pide un equipo de 19 coordinadores, además de especialistas en cada materia, más dos aviones para estudios topográficos aéreos, 10 retroexcavadoras, cuatro brigadas de topografía, un laboratorio y diez equipos para sondeos.

La ingeniería básica, que sería entregada en el segundo trimestre de 2020, es el comienzo.

Serán necesarias licitaciones para los "proyectos de inversión mixta" de cada uno de los siete tramos del tren y también se tendrán que hacer los planes para los edificios de las estaciones, pues no están incluidos en este contrato.

 

PIDEN FRENAR ESPECULACIÓN POR TIERRAS

Por otra parte, el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) pidió a los ejidatarios no vender a especuladores las tierras en las que pueden construirse los complejos inmobiliarios ubicados alrededor de las estaciones del Tren Maya.

El Gobierno federal busca que los ejidatarios cedan sus terrenos para construir ahí dichos complejos inmobiliarios con la condición de retribuirles con ganancias futuras, que se obtendrán de las rentas de los espacios, recordó Rogelio Jiménez Pons, titular de Fonatur.

Actualmente ya hay avances sólidos de los desarrollos que estarán en 10 de las 18 estaciones que ahora contempla el proyecto, pero para las restantes están en negociaciones con ejidatarios, quienes deben evitar vender a especuladores, comentó.

"Lo más importante es que ellos no vendan a terceros porque por la especulación mucha gente puede ser buscada, pero lo que les decimos es 'no le compren a especuladores'", comentó.

Explicó que Fonatur ha tenido conocimiento de dos o tres especuladoras que pretenden comprar terrenos a los ejidatarios, aunque no dio nombres.

El director aseguró que a los dueños de los terrenos donde podrían ubicarse los complejos inmobiliarios no les conviene vender sus propiedades en este momento.

"Porque si ellos van a ganar algo ahorita, los especuladores van a ganar el doble después (cuando los terrenos se integren para los desarrollos)", aseveró.

Mencionó que por ello es preferible que los propietarios actuales esperen a que se cierre una negociación con Fonatur y se beneficien a futuro con la plusvalía que generará el Tren Maya en los complejos inmobiliarios que detonarán.

"Tienen 30, 40 años ahí, que se esperen otros dos o tres años", pidió Jiménez Pons.

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