Tehuantepec: abandono y anarquía

Prolifera el comercio frente a las viejas casonas, parte de la identidad tehuana

TEHUANTEPEC, Oaxaca.- Es el municipio cuyo nombre es emblema de la región; es la cebecera municipal que ha sido reconocida por propios y visitantes como el corazón o capital cultural del Istmo. Es ésta la tierra que Juana Catalina Romero y Porfirio Díaz impulsaron y soñaron ver convertida en un extraordinario polo de desarrollo no solo para México, sino para el mundo.

Gobiernos de los tres órdenes han ido y venido, pero fundamentalmente el del orden municipal, no ha sabido o no ha querido encaminar a Santo Domingo Tehuantepec hacia ese futuro de esplendor que se merece y el cual pareciera negársele.

Priistas, convergentes, perredistas y morenistas no han sabido encauzar las acciones para sacar lustre al pueblo tehuano que se resiste a perder su fisonomía colonial, pese a los embates de la naturaleza; que desborda una inmensa riqueza cultural a través de su gente y que mantiene su esencia tehuana firme, altiva y orgullosa.

Durante las últimas décadas, el crecimiento de la ciudad ha sido exponencial. La mancha urbana se ha ido extendiendo, pero de forma desordenada, ya sea por la inconsciencia de la ciudadanía o por la omisión de las autoridades para aplicar reglamentos y leyes de construcción.

Como municipio base o cabecera de la Zona Metropolitana de Tehuantepec (ZMT) -que conforman éste y los municipios de Salina Cruz y San Blas Atempa- tampoco ha recibido el impulso para el establecimiento de un proyecto sustentanble de crecimiento y desarrollo.

El municipio de Tehuantepec fue años atrás el centro de desarrollo económico más importante de la región del Istmo. Actualmente vive sumido en el abandono y la anarquía, y las acciones del primer gobierno municipal de filiciación morenista que toma las riendas de la localidad, permanecen ausentes.

Existe carencia de servicios públicos eficientes en diversos rinconces de la cabecera municipal, las agencias y los barrios. Las limitaciones no son exclusivas del centro de la ciudad sino también en la zona rural.

La marginación y la falta de desarrollo humano es más perceptible en al menos 20 colonias populares, en donde se concentra el mayor número de población, y las cuales permanecen sin atención a sus demandas sociales.

Uno de los temas de mayor problema es la inseguridad. Ante esta situación, los vecinos han aprendido a vivir entre riñas, robos, asaltos y agresiones.

La presidenta municipal, Vilma Martínez Cortés no está dando a Tehuantepec el trato digno que se merecen las colonias, mucho menos el Centro Histórico, asegura Manuel Jiménez, joven estudiante.

Según la apreciación del joven, cada día resulta difícil caminar por el primer cuadro de la ciudad, debido a que está "infestado" de vendedores ambulantes ante un presunto vacío de poder en el gobierno municipal.

Es triste observar cómo la ciudad se va deteriorando a consecuencia de una administración de "improvisados", personas no preparadas que detentan cargos públicos y que ni siquiera saben para qué están, criticó el estudiante.

Para los ciudadanos, las autoridades municipales gobiernan por la pura intuición y sus programas sociales no tienen pies ni cabeza, hacen lo que según ellos, es lo correcto. El gobierno municipal no tiene ninguna planeación a casi siete meses de administración, así lo prueban las nulas acciones en materia de ordenamiento vial, seguridad y obra social.