Cuesta 17 mil mdp universidad para todos

Emilio Morales PachecoEmilio Morales Pacheco

Francisco Luciano Concheiro Bórquez con el rector de la UABJO, Eduardo Bautista

Implementar la gratuidad en las universidades públicas del país requiere una primera inversión de 17 mil millones de pesos y seis mil millones de pesos anuales para llegar a la cobertura total en el 2024. 

El subsecretario de Educación Superior de la Secretaría de Educación Pública, Francisco Luciano Concheiro Bórquez, aseguró que estos recursos provendrán del fondo especial que con la reforma al artículo tercero constitucional contempló el Poder Legislativo.

Entrevistado por NOTICIAS, Voz e Imagen de Oaxaca durante su visita a Oaxaca en la que impartió en la Biblioteca Francisco de Burgoa la conferencia Ética, la universidad pública y la 4 T transformación, reconoció que implementar la gratuidad en el nivel superior es un reto.

“Pero lo vamos a lograr, va a ser paulatino”, para que sea en 2024 cuando se llegue a la gratuidad y a la cobertura total, ya que en la actualidad sólo dos de cada diez jóvenes de Oaxaca ingresa a la universidad.

Esa cifra está 50 por ciento abajo del promedio en el país, lo que refleja las desigualdades que se acentúan en la entidad, lo que obliga “a entrarle con mucha fuerza para generar las condiciones para que esto pueda revertirse. 

Durante su conferencia el subsecretario Concheiro Bórquez abundó que un eje fundamental para la revolución de las conciencias y la transformación del país no se limita al cambio de régimen político, sino de las instituciones, de la forma en que se viene gobernando y de un replanteamiento de la visión de la educación para que se entienda como una política de Estado y no en la “experiencia de mierda” en la que se convirtió con el neoliberalismo.

Eso hizo que en la actualidad la educación, junto con la salud, este mercantilizada y se haya vuelto un objeto, por lo que reconoció el movimiento magisterial, que más allá de sus movilizaciones y confrontaciones “confrontó la política neoliberal para colocar elementos de cambio fundamentales”.

Entre ese mercantilismo destacó la evaluación con una evaluación de profesorado que contemplaba la reforma educativa del sexenio pasado, que sólo dotaba de elementos cuantitativos donde la educación terminó siendo cosas como bonos de productividad y no su contenido ni propósito central como el desarrollo de la ciencia.