Golpea el secuestro a Oaxaca; 133 víctimas en cinco años

Agencia ReformaAgencia Reforma

El secuestro en Oaxaca ha cobrado 133 víctimas en los últimos cinco años. Tan sólo de enero a mayo de 2019, suman diez casos contabilizados en cifras oficiales. Este miércoles el delito sumó un nuevo episodio el cual fue cometido a plena luz del día y en calle céntrica de la capital.

Los registros del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), ubican a Oaxaca en la posición 13 por número de secuestros a nivel nacional, posición que comparte con Colima y Chiapas. Las cinco entidades que concentran el mayor índice son Veracruz, con 160; Estado de México, con 85; Puebla, 42; Ciudad de México, con 31, y Guerrero, con 26.

Uno de los diez casos denunciados en Oaxaca, se trató de Ana L.H de 15 años, a quien sujetos armados la plagiaron cuando esperaba el autobús para trasladarse a la escuela en la población de Ojo de Agua, Tuxtepec. El 27 de enero, dos días después del plagio fue hallado el cuerpo calcinado. Por estos hechos fueron detenidas dos personas quienes se encuentran bajo proceso por el delito de secuestro.

El número registrado sólo es una muestra de lo que ocurre, pues de acuerdo con el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, en promedio, por cada secuestro reportado, cinco no se denuncian.

El Código Penal del Estado de Oaxaca, en su artículo 348, establece que comete el delito de secuestro quien prive de su libertad a otro, para obtener un rescate en dinero, en especie o información que la víctima o una persona relacionada con ella pueda tener en razón del empleo o actividad que desempeñe o para causarle un daño o perjuicio al secuestrado o a persona distinta pero relacionada con éste”.

Las penas van de los 40 a los 65 años de prisión y multa de setecientos cincuenta a mil quinientos días de salario, y de 70 a 105 años de prisión para el autor y partícipes de quienes secuestren en personas menores de edad, mayores de sesenta años, persona con discapacidad, cuando la víctima sea mujer, cuando el plagiario pertenezca o haya pertenecido a alguna institución pública o exista alguna relación de parentesco, confianza o lealtad.

Pero, a pesar del endurecimiento de las penas, el delito no se ha inhibido.