Venera Oaxaca a la Virgen del Carmen Alto

Jesús SantiagoJesús Santiago

La Virgen del Carmen Alto es venerada en el mundo por ser la salvadora de las almas del Purgatorio

OAXACA DE JUÁREZ-. Un milagro es lo que promueve el derroche de fe en los creyentes católicos que años tras año abarrotan el templo de la Virgen del Carmen Alto.

Traída por la orden de los Carmelitas Descalzos, la imagen es considerada por algunos como una patrona más de Oaxaca, pues la comunidad da cuenta de innumerables actos concedidos por la Virgen a quienes profesan su fe. 

“Un hijo que tengo con discapacidad está bien gracias a Dios; el doctor me dijo que iba a tener convulsiones y no iba a aguantar, pero ya tiene 42 años y ahí va”, cuenta María Cruz.

Admiran la fe de oaxaqueños 

En el valle central de Oaxaca, celebrar a una Virgen no es extraño; la fe del pueblo devoto es admirable para quienes pisan por primera vez la Verde Antequera; “yo vengo llegando de la Ciudad de México y es asombroso, la verdad; yo nunca había venido a esta iglesia y me han dicho que la Virgen es milagrosa”, añade Serafín Córdoba. 

Para Carmen Bernardina Díaz, quien fue bautizada un 16 de julio y por ello su primer nombre, afirma que la Virgen le ha dado la salud que hoy goza, de ahí nació su fe. 

Aunque la devoción atrae a cientos de familias al templo edificado sobre la sede de un centro ceremonial, también llama la atención la verbena popular.

Y es que en Oaxaca, en una festividad tan importante no puede faltar la expresión gastronómica y cultural.

“Yo llevo aquí como 40 años vendiendo y veo a la gente que le reza, le llora; hay un señor que no me acuerdo qué enfermedad tenía, pero vino y cuando fue al doctor ya había sanado; y así hay mucha gente que dice que la Virgen hace milagros”, añade Juana Espinoza, vendedora de escapularios y veladoras. 

El Carmen Alto y la Guelaguetza

Los relatos de los primeros pobladores de la Verde Antequera, que han pasado de generación en generación, señalan que las fiestas de julio inician con la celebración a la Virgen del Carmen Alto. 

Los textos escritos durante años registran que tras la llegada de los españoles, las prácticas religiosas de antaño se cristianizaron.

El templo que las familias hoy abarrotan, fue edificado en lo que una vez fue el Teocali de Huaxyacac, un centro ceremonial que los primeros indígenas (mexicas) construyeron en honor a la Diosa Centéotl.

En un espacio rodeado de frondosos árboles, la comunidad llegaba para venerar y pedir a Centéotl abundancia en el maíz que debía crecer en julio.

La actividad religiosa que se empezó a registrar desde 1486, fue la que la orden evangelizadora de los Carmelitas Descalzos cristianizaron y sustituyeron por la fiesta del Carmen Alto.

La veneración a la Virgen del Carmen o Virgen del Monte Carmelo coincidía en fecha con el ritual que los indígenas llevaban a cabo; por ello, los evangelizadores organizaron una verbena popular y una calenda que recorría las calles de la gran ciudad, compartiendo lo cosechado por la comunidad.  

Confiados por la fe de la celebración, se volvió popular, pues los relatos milagrosos unieron a la comunidad desde tiempos precolombinos hasta la modernidad.