Acusa Duarte circo del PRI

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Este lunes, Duarte filtró un video grabado al parecer el 15 de abril de 2017, horas antes de su detención en Guatemala

El show de Javier Duarte está en marcha. Desde hace una semana, el exgobernador de Veracruz acude insistentemente a los medios en México para colocar su versión de la historia, para matizar una narrativa en la que aparece como el operador principal de un trama corrupta que desvió y blanqueó cientos de millones de pesos de las arcas públicas. Y lo hace para señalar a su antiguo partido, el PRI, del que fue expulsado a finales de 2016 por su presunta participación en la trama corrupta. Son ellos los culpables, dice, no él.

Este lunes, Duarte filtró un video grabado al parecer el 15 de abril de 2017, horas antes de su detención en Guatemala.

En las imágenes, el exgobernador, en búsqueda y captura desde hacía meses, aparece tranquilo. Señala que se va a entregar, que no lo van a detener. Que todo es un circo, que la supuesta investigación de las autoridades no es más que un cuento.

Duarte sería detenido ese mismo 15 de abril. Acusado de lavado de dinero y asociación delictuosa, protagonista de un polémico proceso por los reiterados errores de la fiscalía en la construcción de la acusación, un juez lo condenaría en septiembre del año pasado a nueve años de prisión.

El exgobernador aceptó la condena y la culpa. Ahora en cambio la rechaza.

"Soy un chivo expiatorio. No hice lo que dicen que hice, robarme el dinero, mi detención sirvió para (que el PRI) ganara la elección del Estado de México", declaraba la semana pasada al semanario Proceso.

El vídeo es solo el último capítulo de su maratón mediático, organizado desde la cárcel de Ciudad de México donde cumple condena.

Desde el 8 de julio, en entrevistas con medio locales y nacionales, Duarte se ha presentado como la víctima de un grupo mayor de delincuentes, encabezado, dice, por el expresidente Enrique Peña Nieto, su secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong y el antiguo titular de la fiscalía, Alberto Elías Beltrán.

Fueron ellos, dice Duarte, los que le obligaron a dejar la gubernatura de Veracruz en octubre de 2016, los que le obligaron a pagar una "extorsión" para rebajar su acusación después de su detención, de delincuencia organizada a asociación delictuosa.

Duarte dice que su detención no fue más que una jugada política de los mandamases del PRI para mantener el estado.