Chuxnaban y Quetzaltepec, guerra fratricida

Fracaso. Apenas en febrero Quetzaltepec y Chuxnaban habían firmado un pacto de paz

El conflicto agrario y social entre San Miguel Quetzaltepec y San Juan Bosco Chuxnaban, que el pasado 14 de julio dejó como saldo tres muertos, habría sido empantanado por la resistencia de la asamblea de Chuxnaban a solucionar la problemática.

De acuerdo con la bitácora de atención al conflicto, durante las dos últimas reuniones programadas con la Secretaría General de Gobierno (Segego), establecidas el 5 y 24 de abril de este año, no comparecieron las autoridades de San Juan Bosco Chuxnaban. A la cita únicamente se presentaron órganos de bienes comunales y autoridad municipal de San Miguel Quetzaltepec.

El informe establece que Quetzaltepec manifestó su disposición de resolver el conflicto a través de la conciliación y en este sentido aceptar la determinación que Chuxnaban tomara en asamblea en el sentido de definir si continúan como anexo o se declaran núcleo agrario independiente.

Posteriormente en reunión del 5 de julio de 2019 los representantes de bienes comunales y agente municipal de San Juan Bosco Chuxnaban, así como las dependencias del INPI, Sedati, PA, Segego y Seguridad Pública acordaron informar a su asamblea sobre a propuesta de Quetzaltepec. 

Sin embargo, el 14 de julio de 2019, en el rancho Espinal fueron asesinadas tres personas: Lorenzo Juárez Ramírez, José Juárez Ramírez y Rumualdo Hernández Reyes, además de cuatro heridos: Isaac Olivera Robles, Rogaciano Sánchez Morales, Máximo Martínez Vásquez y el último no identificado, todos de San Miguel Quetzaltepec.

De acuerdo con información oficial, el conflicto agrario y social deriva de la falta de entrega de recursos municipales por San Miguel Quetzaltepec a su agencia San Juan Bosco Chuxnaban.

En el 2018, fueron realizadas seis reuniones conciliatorias y un caminamiento, el último efectuado el 1 de agosto de 2018 en el que sólo compareció Quetzaltepec; Chuxnaban argumentó que no habían sido autorizados por su asamblea.

En el 2019 se contabilizan ocho actuaciones conciliatorias, la última el 5 de julio de 2019, nueve días antes de la emboscada que dejó tres muertos.