"Católicos deben vivir en armonía"

Emilio Morales PachecoEmilio Morales Pacheco

En la homilía de la celebración solemne por la festividad de Nuestra Señora del Carmen Alto, el arzobispo de Antequera sostuvo que el pueblo católico oaxaqueño es eminentemente mariano

El arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, pidió ayer a la Virgen del Carmen su intercesión para que el pueblo católico conserve su gran amor hacia ella y así pueda vivir con armonía, con misericordia y con justicia.

“Siempre han reconocido a María como la madre y una intercesora ante su hijo”, afirmó.

En la homilía de la celebración solemne por la festividad de Nuestra Señora del Carmen Alto, el pastor sostuvo que el pueblo católico oaxaqueño es eminentemente mariano porque siempre recurre a la Madre de Dios para pedir su intercesión con su hijo y alcancen la salud, la paz, la gracia y sobre todo, la misericordia de Dios.

“Cada uno de nosotros le habla a la Madre de Dios según su propio estado de vida y situación personal”, anotó.

Expuso que la Madre de Dios no se queda con las súplicas de los fieles en sus oraciones, porque siempre se las hace llegar a su hijo Jesucristo.

“Dirijan su oración a ella, es su intercesora, hablen a ella para que ella le hable a su hijo”, apuntó.

Subrayó que su hijo, Jesucristo, tiene el poder de atender los ruegos de una madre y así los fieles podrán alcanzar sus favores, sus bendiciones y sus milagros.

“Su hijo, el Señor, no le va a negar lo que están pidiendo, salud, gracia, bendición, gozo y alegría”, añadió.

De esta manera, rogó a la Virgen del Carmen su ayuda para que el pueblo católico mantenga su amor hacia ella y así llegue a Jesucristo, para poder así tener una vivencia evangélica diaria.

“Si nos comportamos como verdaderos hijos de Dios, seremos felices y tendremos su misericordia, si ofrecemos nuestros sufrimientos y penas a nuestro Señor, estaremos unidos a su pasión redentora”, anotó.

Además, destacó que los católicos podrán vivir en la humildad y en la sencillez de corazón como vivió María, porque harán vida el Evangelio del Señor.

“Hay que seguir purificándose, llenándose de gracia cada día, para ser limpios de corazón y poder ver un día a Dios”, añadió.

No obstante, llamó a los católicos no dejar todo el trabajo a la Madre de Dios, sino también cuidarse y evitar tantas cosas que pueden llevar a caer en el pecado.

“Siempre tienen que salir adelante y vencedores”, apuntó.