Vuelve la amenaza a La Cascada

La presa Rompepicos, reclamada por un supuesto propietario

Ante el inicio de la temporada de lluvias, los vecinos y comerciantes de La Cascada y sus alrededores se encuentran otra vez con el Jesús en la boca, por una eventual avenida del río San Felipe que inunde otra vez sus domicilios y establecimientos, más ahora que los trabajos de desazolve de la presa Rompepicos, se encuentran detenidos por un litigio entre la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y un supuesto propietario.

“Desafortunadamente así es, siempre estamos con la misma amenaza”, afirmó la vicepresidenta de la Comité de la Zona Conurbada del río San Felipe, Elsa Vargas López.

En los últimos años, el restablecimiento de la presa Rompepicos, donde por años fue sede de la Unidad Deportiva de la Liga Infantil y Juvenil de Beisbol Monte Albán, sobre el cauce del río San Felipe, ha evitado inundaciones en asentamientos habitacionales aguas abajo durante la temporada de lluvias.

Suspenden obras

Pero, los trabajos de desazolve este año todavía no se han podido realizar en el vaso de la presa Rompepicos, que está cubierto de hierba y de carrizo, ante el desahogo de un juicio de amparo entre la Conagua y el supuesto propietario del predio, Julio César Espinosa Adame.

Pues, si bien el Juzgado Quinto de Distrito en el Estado otorgó la suspensión provisional a la Conagua para recuperar la presa, el supuesto propietario recurrió la resolución y obtuvo también la suspensión provisional para que la dependencia federal no realizara ninguna obra en el vaso.

“Si el juzgado no ordena a la Conagua hacer los trabajos de desazolve, nos vamos a inundar. El juzgado es el responsable de la vida de muchas personas”, señaló.

De esta manera, los vecinos y comerciantes están a expensas de esa resolución y a que no llueva torrencialmente como ocurrió en los años 2010 y 2013, cuando el agua del río se salió del cauce y provocó el deceso de dos personas.

“Estamos trabados en un juicio interminable y con la misma amenaza de una fuerte lluvia. Hasta que se resuelva y se rescate la presa en un terreno federal, estaremos más seguros”, señaló.

Riesgo ante las lluvias

Aunque, los pobladores y comerciantes de la zona depositan sus esperanzas en que los trabajos de desazolve en el cruce de los ríos Blanco y San Felipe, en las inmediaciones del puente sobre las avenidas José López Alavés y Juanacatlán, y en el desfogue en la Plaza de la Hermandad, sirvan para algo y eviten una eventual inundación.

“El ayuntamiento ha hecho su trabajo, han desazolvado el río en los alrededores de La Cascada, pero aún no han terminado, porque hubo un problema con los transportistas, hasta donde tengo entendido”, anotó.

Frente a esto, esperan que los trabajos se reanuden lo más pronto posible antes de la llegada de lluvias más fuertes y constantes, fundamentalmente durante agosto y septiembre próximos.

“Hicieron una buena labor, pero desafortunadamente no han terminado, todavía no han recogido la arena y la tierra. Ese es el riesgo que tenemos”, apuntó.