Olvidan reconstrucción de mercado tehuano

Angel MendozaAngel Mendoza

La fachada fue apuntalada, pero la obra se suspendió

TEHUANTEPEC, Oaxaca.- El mercado de Santa María, un espacio que se fundó para cubrir las necesidades comerciales de la población y que en su momento tuvo gran impacto, luce abandonado y en el olvido por las autoridades locales.

Existe el riesgo de que una parte de su estructura caiga, debido a las fracturas que dejó el terremoto de septiembre del 2017.

De los más de 30 locales que constituyen uno de los tres mercados municipales, hoy solo la mitad son ocupados por la falta de ventas y conflictos internos de los locatarios que decidieron cerrar.

La consumidora Hortensia Ramírez lamentó la falta de atención al mercado.

Desde hace más de ocho meses que se intentó recuperar el inmueble tras el terremoto, todo sigue igual, incluso peor.

El proyecto de remodelación del mercado quedó truncado, ya que cuando promovieron su reconstrucción empezó la discordia y predominó el desacuerdo.

Ante este panorama, la constructora encargada de los trabajos desechó el proyecto.

El proyecto inicial consistió en adecuaciones a los sanitarios, reforzamiento estructural del área, construcción de planchas que sustituirán a las mesas de madera, área de lavado, rehabilitación del drenaje, rehabilitación de herrería, pasillos, repavimentación de piso, pintura en muros y columnas. Pero la obra quedó suspendida.

Desde hace años, los mismos locatarios son los encargados de hacer las mejoras en sus establecimientos, para que tengan un aspecto atractivo los espacios.

Las locatarias que decidieron permanecer en su interior venden sus productos con el riesgo de que un sismo similar al ocurrido hace un año y 10 meses termine con el inmueble.

Una de las entradas principales del mercado fue cancelada, debido al riesgo que representa, la débil losa, la cual podría desprenderse y caer.

La empresa que realizó los trabajos sólo alcanzó a apuntalar parte de la fachada. El sanitario fue destruido para construir uno nuevo, pero éste no se concretó; ahora ni baño tienen.

Abandonados a su suerte, la mayoría de los locales se encuentran cerrados y solamente algunos locatarios que tratan de sobrevivir luchan por vender sus productos y mantener el espíritu de sus mejores años, a costa de enfrentar los riesgos de un colapso.