Intenta matar a comisariado; lo sentencian a 23 años

Enrique fue condenado a 23 años con cuatro meses de prisión

A la pena de 23 años con 4 meses de prisión fue condenado, Enrique Raymundo Antonio como responsable de la tentativa de homicidio del comisariado de bienes comunales de su comunidad, Santiago Tutla, San Juan Mazatlán, Mixe y por lo cual deberá seguir recluido en prisión.

Durante la lectura de sentencia celebrada el pasado fin de semana, los jueces integrantes del tribunal de enjuiciamiento dictaron la pena de 23 años con cuatro meses en contra de Enrique y al pago de la reparación del daño en abstracto, ya que aún faltan por establecer el monto total.

En la causa penal 681/2017 quedó asentado que Enrique fue detenido el pasado 4 de diciembre del 2017 y por lo cual lleva detenido un año con siete meses y seis días hasta el día de la sentencia y su condena deberá concluir el 4 de abril del año 2041.

De acuerdo con la causa penal, los hechos ocurrieron a las 21:20 horas del pasado 10 de agosto del 2017 cuando el integrante del comisariado de bienes comunales de Santiago Tutla, San Juan Mazatlán con dos personas más arribaron al hotel ubicado en la calle de Trujano esquina con Miér y Terán en la ciudad capital.

Gaudencio estaba en el hotel, pero le dijo a sus acompañantes que saldría a la tienda por un bote de agua. Al estar en la calle fue interceptado por Enrique y quien le dijo: “te voy a matar”, sacando una pistola calibre 38, con la cual le disparó a unos metros.

El primer balazo fue en la boca de Gaudencia, por lo cual perdió cinco dientes, otro más en un hombro y el tercero en un costado, logrando llegar al estacionamiento del hotel.

El agresor se dio a la fuga al darse cuenta que habían varias personas, pero fue reconocido por la víctima.

Lo capturan

Por ello, con las pruebas aportadas, Enrique fue detenido el 4 de diciembre del 2017 y quedó en prisión como presunto responsable del delito de tentativa de homicidio.

Durante la audiencia de debate, la víctima llevó a un doctor que lo operó al sacarle unas radiografías y establecer que una ojiva estaba alojada en el hombro y por lo cual cobró la cantidad de 58 mil pesos en una intervención quirúrgica.

De igual forma acudió a declarar el perito dentista, indicando que al perder las cinco piezas dentales quedaron secuelas.

Las pruebas contundentes fueron la declaración de la víctima al reconocer y señalar al imputado y de otro testigo, al ubicar a Enrique en el lugar de los hechos. También declararon peritos y agentes investigadores que acudieron al lugar y aseguraron los indicios balísticos y realizaron la inspección, toma de fotografías y planimetría.

Enrique fue declarado culpable y durante la audiencia no se presentó a escuchar la sentencia y tampoco la víctima llegó.