En Chiapas se generan 1.8 millones de toneladas de basura, al año

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EN CHIAPAS ANUALMENTE se genera alrededor de 1.8 millones de toneladas de basura, de esa cantidad cerca del 75 por ciento pertenece a residuos urbanos.

En Chiapas anualmente  se genera  alrededor de 1.8 millones de toneladas de basura, de esa cantidad cerca  del 75 por ciento pertenece a residuos urbanos, es decir que  más de 1.3 millones  de toneladas proviene de los hogares, de los comercios, de las oficinas, de las escuelas y de todo lo que tenga que ver con ese entorno.

De esa cantidad, una tercera parte, que es alrededor de 433 mil toneladas, lo constituyen los desechos sólidos fabricados a base de plásticos, lo cual abarca botellas PET, bolsas, envolturas, unicel, películas de polietileno, entre otros derivados de un solo uso; de esa cantidad menos del 10 por ciento se recicla.

Lo lamentable es que de todo el plástico de ese tipo  que se desecha de las ciudades, la mayor parte no es tratada de manera correcta y cuando no llegan  a los tiraderos, terminan en las calles, los lagos, lagunas, arroyos, ríos  y en el mar generando una grave contaminación.

Una prueba de ello es que anualmente de las aguas del Cañón del Sumidero se extraen más de 400 toneladas de desechos sólidos conformada solamente por botellas PET, bolsas de plástico, popotes, pañales desechables, envases de agroquímicos, juguetes, entre otros, que aparte de ser un problema para el turismo, constituye también un agudo problema de contaminación de las aguas del Río Grijalva.

Lamentablemente la mayor parte de los municipios  de la entidad carecen de una política de separación de residuos, ello genera que todos los componentes de plástico que llega a dar a los vertederos a cielo abierto se haga sin el mínimo control y se mezclen con otro tipo de desechos.

La versatilidad de este este tipo de productos generó que en menos de dos décadas en la entidad Chiapaneca se explotara su uso; restaurantes, comedores y muchos establecimientos que ofrecen alimentos comenzaron a ofrecer popotes,  vasos y platos de unicel, tenedores, cuchillos, cucharas, refrescos en botellas PET y bolsas de plásticos.

De modo que se normalizó su uso provocando la generación de millones de toneladas de basura que ahora pueden verse por todos lados. Incluso, hace menos de cinco años se generó una demanda mayor de botellas plásticos porque negocios de ventas de comida comenzaron  a envasar sus aguas frescas que anteriormente la proporcionaban en vasos de cristal.

Según GreenPeace cada año en el país se tiran a las vías públicas más de 90 millones de envases de refrescos y de agua, así como otros componentes de plástico de un sólo uso; además que más de la tercera parte de la basura doméstica se debe a los envases de PET.

De la cantidad de basura que se tira a las vías públicas en el mundo, unos 12.7 millones de toneladas de plástico acaban en el océano cada año. Lo lamentable es que toda esa basura ha causado un gran impacto negativo.

Dicha sociedad civil internacional, asegura que 9 de 10 aves marinas, 1 de cada 3 tortugas marinas y más de la mitad de especies de ballenas y delfines han ingerido plástico en alguna ocasión. Además que  crustáceos analizados en el lugar más profundo de la Tierra, la fosa de las Marianas, habían ingerido plástico.

Autoridades ambientales en el mundo calculan que para el 2050, casi el 99 por ciento de las aves marinas hayan ingerido plástico, pues el plástico sobre el mar perjudica a más de 600 especies marinas, 15 por ciento de esas especies que han sido afectadas, ya sea por ingestión o  enredos con basura marina, están en peligro de extinción.

A diferencia de los metales, los plásticos no se oxidan ni se corroen. La mayoría de los plásticos no se biodegradan, en cambio se fotodegrada, lo que significa que estos se descomponen lentamente en pequeños fragmentos conocidos como los microplásticos. Se calcula que a los océanos  llegan a dar más de 10 millones de toneladas al mar.

Toda esa situación que han generado los millones de toneladas de desechos plásticos de un solo uso  a nivel global  generó que grupos de ambientalistas se movilizaran a través de campañas para pedir su prohibición en varios países a fin de revertir la contaminación y en México ha alcanzado eco.

En el caso de Chiapas, en fechas reciente diputados de la LXVII Legislatura  aprobaron una iniciativa de Ley que prohibirá a partir del 2020 el uso de popotes, unicel, bolsas, y productos plásticos  de un solo uso, mientras que los plásticos  con grado alimenticio e industrial  continuarán con los mismos esquemas.

Con esa iniciativa Chiapas se suma a la Ciudad de México, Querétaro, Baja California, Chihuahua, Sonora, Durango, Tamaulipas, Veracruz, San Luis Potosí, Jalisco y Nuevo León en pŕohibir el uso del plástico de un sólo uso.

La prohibición del plástico de un sólo uso ha sido bien visto por un gran sector de la poblacioń, tanto en Chiapas como a nivel nacional, aseguran que con ello se podrá revertir la contaminación sobre todo en los mantos acuíferos a donde normalmente llegan a dar.

OPINIONES ENCONTRADAS CON LAS ACTUALES LEGISLACIONES

En contraparte a la preocupación ambiental  que ha surgido por parte de los organismos internacionales por el incremento de basura plástica, existe  también  la preocupación  del sector industrial, por el impacto económico que en México tendŕa la prohibición del uso del plástico de un sólo uso.

Esa  industria ha sido una de las más dinámicas y crecientes en la economía de México en los últimos 50 años. La versatilidad en su uso y la reducción de gastos al sustituir a otros artículos con mayor costo de producción ha hecho que se utilice de manera indiscriminada.

De acuerdo a la Asociación Nacional de la Industria del Plástico (ANIPAC), la mayor parte del consumo de plásticos es de un solo uso; es decir que el 48 por ciento, del total que se genera, lo componen envases y embalajes, 24 por ciento lo destina a consumo general, 12 por ciento al sector de la construcción, 6 por ciento electrónicos, 4 por ciento al automotriz, 2 por ciento al sector agrícola y el uno por ciento al campo de la medicina.

Por todo ello, el sector del plástico tiene una aportación anual de por lo menos 30 mil millones de dólares obtenidos de las exportaciones, importaciones y venta nacional.

Tiene una aportación del 0.4 por ciento al Producto Interno Bruto Nacional  (PIB) y 2.6 por ciento al Producto Interno Bruto Manufacturero. Al año  produce 5 millones de toneladas de plástico y ha tenido una tasa de crecimiento sostenido de 4.8 por ciento desde 2009.

A nivel mundial  México ocupa el lugar número once en producción, registra exportaciones por más de 8 mil millones de dólares e importaciones de 25 mil millones de insumos y productos.

Aldimir Torres Arenas, presidente de la ANIPAC reveló que  la medida impuesta  en algunos estados -se espera que en otros estados sigan esa tendencia- podría causar el declive de muchas empresas y afectación en la economía nacional, puesto que la mayor parte de las empresas pertenece a la micro pequeña y mediana empresa (Mipymes).

El 96 por ciento del sector plastiquero la componen las Mipymes. De las 4 mil 580 empresas que existen a nivel nacional, el  60 por ciento son micros empresas, 24 por ciento pequeñas y el 12 por ciento medianas empresas y solamente el 4 por ciento son grande empresas, todas generan más de un millón de empleos directos e indirectos.

“Hay compañías que trabajan ya al 30 por ciento de su capacidad, han tenido que reducir su plantilla laboral y soltar gente porque no pueden sostener el negocio más; estamos preocupados pero también estamos dispuestos en trabajar por el planeta” señaló el directivo en entrevista a un medio nacional.

Dicho sector industrial,  aseguró se encuentra comprometido en la generación de material más amigable con el medio ambiente aunque ello podría derivar inversiones y un tiempo para desarrollarlo totalmente.

EL PROBLEMA ES EL PLÁSTICO O SU MALA DISPOSICIÓN

Mientras grupos de ambientalistas en México y el Mundo  han comprobado los daños ecológicos que ha generado el plástico, los industriales defienden que no es la producción del plástico lo que genera ello, sino la falta de cultura en la disposición final de ese componente. 

“El problema no es que lo usamos sino cómo lo disponemos, todavía hay gente que abre la ventanilla de su coche y tira la basura o quizá en tu casa separas la basura pero pasa el camión recolector y lo junta. El problema es ese, que no se tiene un sistema de gestión que beneficie” destacó el presidente de la ANIPAC.

Se tiene que analizar también, mencionó, las bondades del plástico tanto en el sector automotriz como en el sector de la medicina, son componentes que han contribuido mucho en el desarrollo y que también se tiene que impulsar, pero aceptó que se debe analizar la problemática que se ha generado con el plástico de un solo uso.

“Han aparecido expresiones espontáneas que indican que si hoy se prohibe el plástico todo se va a solucionar. Prohibir implica nada más no hacer nada, por eso se insiste en que se deben elaborar alternativas las cuales hoy no tenemos” mencionó.

El modelo económico mundial que se tiene  actualmente, y que ya no es sostenible, indicó es el modelo lineal, es decir, se toma el recurso, se usa, se explota y se desecha, es por ello que se ve tanto plástico en el medio ambiente. 

QUÉ ALTERNATIVAS SE PROPONE EN EL SECTOR INDUSTRIAL

Como ANIPAC, dijo, han propuesto que se comience a privilegiar  un modelo económico circular no sólo para la industria del plástico sino para todo  el sector industrial. Se tiene que establecer nuevos modelos de reciclaje funcional  para impedir que llegue el plástico a las calles, en los ríos, lagos, lagunas y  en el mar

El modelo circular propone un nuevo esquema de sociedad que utiliza y optimiza los stocks y los flujos de materiales, energía y residuos;  su objetivo es la eficiencia del uso de los recursos.

En este modelo se privilegia el reciclaje, pues los residuos de unos se convierten en recursos para otros, generando así empleos; propone convertir los residuos en materias primas.

El sistema lineal de nuestra economía ha alcanzado sus límites. Se empieza a vislumbrar el agotamiento de una serie de recursos naturales y de los combustibles fósiles.

EL PISO DE LA PROHIBICIÓN NO ES PAREJA

Si bien,  prohibir la utilización del plástico de un sólo uso ayudará a contener la acomulación de basura plástica, no resolverá de fondo el problema, puesto que se continuará vendiendo refrescos, jugos, agua embotellada, lácteos botellas de plásticos de PET  que generan las grandes trasnacionales.

La prohibición del plástico de un solo uso tendrá más impacto en el comercio local, es decir que tendejones,  fondas, restaurantes,  cafeterías y algunos supermercados no podrán utilizar este tipo de productos; mientras que las grandes refresqueras trasnacionales que utilizan más de 450 mil toneladas de resina PET y que son las que mayor envases fabrican en México,  lo seguirán utilizando.

El  consumo de PET en México asciende a 722 mil toneladas al año. Además que los mexicanos somos el segundo consumidor de envases de PET para refrescos en el mundo y el primero para recipientes de agua embotellada. Tan sólo en  2014, se consumieron en México 234 litros por persona, lo que generó 21 millones de botellas de PET al día, del cual sólo se recicló el 20 por ciento.

Se considera que la tercera parte de toda la basura doméstica que se genera en México pertenece a envases de PET, ello indica los productos que generan dichas transnacionales continuarán en las calles, los ríos, lagos y en el mar.  Al años  se producen aproximadamente nueve mil millones de botellas.

Para la economista Lorena Grajales Velázquez, docente de la Escuela Bancaria Comercial la prohibición del plástico un solo uso se tiene que aplicar también para las grandes empresas que lideran la producción del PET, mientras estas medidas no llegue a esos emporios, la contaminación seguirá siendo una realidad.

“Estas grandes empresas que lideran el mundo comercial del plástico son las que tiene que buscar alternativas y sustituir el plástico PET  porque es este tipo de producto lo que más se concentra entre los desechos sólidos que llegan a dar los ríos” mencionó.

Lo lamentable, señaló, es que estas grandes empresas transnacionales  tienen un gran poder económico y protegen sus intereses.

La solución tiene que darse en todos los sectores, tanto de lado del consumidor como del productor; y en el caso del  uso de producto que no son necesarios como popotes, bolsas de supermercados, películas de polietileno  platos y vasos desechables, botellas PET entre otros, es urgente un cambio de cultura en su uso.

“Después de todo, las grandes industrias  van a vender lo que nosotros consumamos, si dejáramos de usarlo es obvio que no habrá necesidad de que ellos lo fabriquen, es ahí donde tenemos que cambiar esa cultura de uso” concluyó.

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