Talla Fulgencio Lazo la travesía de ser migrante

Carina Pérez GarcíaCarina Pérez García

En el momento en el que un ser humano decide emprender un camino distinto para mejorar las condiciones de vida, los trayectos implican vericuetos insospechados. Volver a la familia como centro energético suele dar fuerza y justo a partir de esta fuerza es que Fulgencio Lazo (Oaxaca, 1966) creó una nueva exposición que compartirá a partir de hoy con sus paisanos. Aunque radica en Seattle, el artista oaxaqueño volvió a su tierra para compartir dos propuestas, una exhibición y un libro. 

Será el Museo de Arte Prehispánico Rufino Tamayo el que albergue esta muestra que se compone por 19 esculturas talladas en madera, pintadas con acrílicos y quemadas para darles textura. Travesías migratorias es el nombre de la exposición escultórica del creador oaxaqueño que desde hace 29 años radica en Estados Unidos. 

En entrevista, el artista habló de sus motivos iconográficos característicos, los cuales trabajó durante los últimos cuatro meses. Dos piezas de esta exposición han recorrido ya su travesía, han sido exhibidas en la Ciudad de México y tras exponerse en Oaxaca, serán mostradas en Estados Unidos. 

La muestra toca de manera central el tema de la familia, pero también el de la migración. Una de las esculturas que representa a la Bestia pone de manifiesto los peligros y avatares que viven los migrantes, al transportarse de un lugar a otro. Si bien la obra por sí misma representa un osadía, también implica sueños e ilusiones al anhelar llegar a otro sitio para cambiar la manera en la que se vive. 

“Las travesías que realizamos a veces no son nada agradables. Sobre todo a los que llaman migrantes, es un concepto ligado a la clase trabajadora; a las personas con algún título no se les llama migrantes, aún cuando lo sean… creo que es algo despectivo”. 

Jorge Pech escribe que las esculturas, en su mayoría, son personajes o animales que aparentan estar en movimiento: “Con trazos y colores, el artista comunica un sentido de celebración, de júbilo. Su obra transporta al público a las calendas oaxaqueñas, donde se queman castillos de fuegos artificiales; o a los bailes serranos con sus bandas de músicos. Su obra es una expresión de una cultura indígena oaxaqueña que resiste ser borrada a pesar de sus constantes migraciones”.

Travesías migratorias será inaugurada luego de un convite que partirá de la explanada de Santo Domingo de Guzmán hacia el Museo Rufino Tamayo, localizado en la avenida Morelos, en el centro histórico de la ciudad; al llegar al recinto se compartirán tamales de la Sierra, pozontle y mezcal. 

Será presentado el libro Ronda para los niños migrantes, el cual está ligado a la situación al interior de las familias migrantes y reúne 51 piezas; editado por Carteles Editores, el libro incluye textos de Jorge Pech y obras de Fulgencio Lazo, interpretaciones del concepto de la migración; la cita es el martes 16 a las 17:00 horas.