Cojea abogacía; paga rezago académico

Mario Jiménez LeyvaMario Jiménez Leyva

Miles de estudiantes de derecho egresan cada año de las diversas escuelas, pero la mayoría no encuentra trabajo en los primeros años.

La matrícula de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO) asciende a 5 mil estudiantes. En septiembre de este año 860 nuevos abogados egresaron de la institución para buscar incorporarse a un mercado laboral cada vez más competitivo, aunque muchos no lo lograrán y tendrán que ocuparse en algún empleo ajeno a esta profesión.

Los abogados postulantes, Antonio Aragón Aquino y Juan Jośe Meixueiro Orozco, destacan que la falta de una formación académica adecuada, la nula colegiación y la ausencia de una actualización permanente constituyen los retos a los que se enfrentan actualmente los profesionales del Derecho. 

“Los estudiantes, primero, salen mal preparados de la Facultad de Derecho, por eso ellos mismos se cierran las puertas tanto en los bufetes privados como en los pocos espacios de de la administración pública estatal o federal; segundo, quienes optan por litigar dejan de actualizarse, no invierten en su formación, y ese es otro problema que impacta en su desarrollo profesional”, señala el ex director de la facultad de derecho de la UABJO y profesor jubilado Aragón Aquino.

LA CAPACIDAD 

El abogado postulante, -egresado de la generación 1967-1971 de la Facultad de Derecho de la UABJO-, subraya que el litigante tiene por responsabilidad defender los intereses de una persona que paga por ello; “pero defenderlos con profesionalismo, honradez, con ética; tenemos que abogar, de ahí la palabra abogado, por la parte que nos pide que vayamos con ella a los tribunales”.

Insiste en que la ética y honradez es algo que se ha estado perdiendo en el ejercicio de la profesión, “porque tal parece uno debe hacerse rico en la defensa ante los tribunales, pero esto es muy difícil porque el que litiga, el que va a los tribunales a defender a una persona, debe conocer la materia, estar debidamente capacitado para ello y eso cuesta dinero”.

Añade que por eso la universidad debe formar académicos, profesores, investigadores, no solamente tener a pasantes de derecho dando clases o no especialistas en la materia que imparten. “En el caso de la facultad de Oaxaca yo me he enterado de personas que aparecen y cobran en nómina pero no dan clases, nada más van a cobrar, lo que daña a los futuros profesionistas”. 

Ausencia de profesores calificados

“Es necesario que las autoridades federales y estatales acaben con esto, porque las autoridades de la UABJO señalan que se está cumpliendo con todos los objetivos, cuando el primer objetivo es formar profesionales del derecho, más adelante serán abogados en el ejercicio de la profesión, pero la verdad para formarlos se necesita maestros calificados en la materia”.

Dice que para las autoridades universitarias la institución es de primer mundo, “pero luego nos enteramos que los porros toman la facultad, que realizan desmanes, cuando la UABJO tiene el dinero suficiente para tener catedráticos de buen nivel. El gobierno ha dejado en manos de la familia de Abraham Martínez Alavés la universidad y el resultado son malos egresados en todas las facultades y escuelas”.

LA COLEGIALIZACIÓN

Por su parte, el presidente de la Barra Nacional de Abogados Capítulo Oaxaca, Meixueiro Orozco, manifiesta que la sociedad exige a los abogados servicios profesionales en todos los campos del foro jurídico, la academia, la administración pública, a los postulantes, sobre todo por el nuevo engranaje jurídico que vive el país a partir de la reforma constitucional del 2011 que generó un cambio radical en la materia, al incorporar los derechos humanos como eje fundamental del sistema jurídico mexicano.

En su despacho ubicado en la zona norte de la ciudad, expone que por desgracia en México los servicios jurídicos han sido denigrados, porque hay matrículas inmensas en las universidades, cada año egresan miles de abogados de las diversas facultades, pero los profesionales del derecho exhiben muchas carencias.

“Por eso es necesaria la colegiación, pues en México no habido la voluntad política para establecerla; los diputados no han querido entrar al estudio de las diversas iniciativas que hemos presentado a nivel federal y local, aún cuando solo así se pueden mejorar los servicios profesionales”.

Expresa que la colegiación los obliga a prepararse, actualizarse, refrendar el título profesional, “porque hoy egresamos de la universidad, obtenemos el título profesional y nos ponemos a ejercer, pero quién le dice al ciudadanos que ese abogado que los representa, que tiene que ver con sus seguridad jurídica y principio de legalidad, se encuentra debidamente capacitado, actualizado, refrendado en su título, en su cédula; hay quienes lo hacemos de manera personal, pero la ley no nos obliga”.

Autorreculación jurídica

Dice que es urgente transitar a la colegiación del ejercicio profesional del abogado, porque incluso permite la autoregulación ética. “Los colegios establecen sanciones, a través de sus comisiones de honor y justicia, para sancionar a quienes no mantienen principios y valores éticos”.

Apunta que los abogados deben también constantemente actualizarse y la colegialización ayuda en eso porque se crean centros especializados para continuar con la formación de los profesionales. “La exigencia de los abogados es estudiar permanentemente y el filtro más importante es la colegialización, porque evalúan a los profesionistas capacitados para el ejercicio de la profesión”.