"Somos privilegiados": Franco Coppola

Jesús SantiagoJesús Santiago

El nuncio apostólico, Franco Coppola, reconoció que María eligió a Juquila como su hogar

SANTA CATARINA JUQUILA, Oax.- Por todo el amor, la atención y el cuidado ofrecido durante 300 años, la Inmaculada Virgen Señora de Juquila se ha convertido en una verdadera madre de todos, afirmó ayer el nuncio apostólico, Franco Coppola.

“Somos privilegiados que esté ella aquí”, asentó.

Durante la homilía de la misa solemne, celebrada junto con el arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos y los obispos de Tehuantepec y Tehuacán, Crispín Ojeda Márquez y Gonzalo Alonso Calzada Guerrero, así como el arzobispo emérito de Antequera-Oaxaca, José Luis Chávez Botello, el representante del papa Francisco subrayó que la madre del Señor quiso quedarse en Santa Catarina Juquila para poner bajo su mirada y regazo a todos sus hijos, porque quienes recurren a ella siempre encuentran consuelo y bendiciones.

“María no aceptó ir a otro lugar, estamos bajo su mirada acogedora”, señaló.

Mirada amorosa

Ante cientos de católicos de esta comunidad chatina y peregrinos llegados de diferentes estados, destacó que muchos fieles se sienten solos y abandonados en estos tiempos de modernidad.

“Es un problema de nuestro tiempo, sentimos que no somos mirados con amor”, anotó.

Sin embargo, resaltó que la madre del Señor siempre trata de ayudar de la manera a sus hijos, sobre todo aquí y en todo México.

“Se ha presentado a ustedes como su madre, no estamos solos, como madre está atenta de todos nosotros”, señaló.

De esta manera, pidió a los católicos esperar siempre la mirada contemplativa de María, porque nunca los dejará u olvidará.

“Siempre estaremos bajo su mirada, bajo su regazo, porque como buena madre nos mirará y se ocupará de sus hijos, como se preocupa cualquier madre, para llenarnos de bendiciones y el corazón de alegría”, asentó.

Presente 300 años

Según la historia, el fray Jordán de Santa Catalina llegó a evangelizar a los indígenas de Santa María Amialtepec con una imagen de la Inmaculada Concepción.

Cuando debió regresar a España, dejó la imagen como pago a uno de esos indígenas que tuvo a su servicio, por no tener dinero.

En aquella días, los pobladores tenían la costumbre de quemar los campos para lograr mejores cosechas, pero en una ocasión el fuego se les salió de las manos y quemó gran parte del pueblo, entre esto, la ermita donde se encontraba la imagen.

Una vez apagado el fuego los pobladores se acercaron a las cenizas para tratar de rescatar algo que hubiera quedado y su sorpresa fue grande al ver que la imagen únicamente estaba algo ennegrecida por el humo.

Después acontecieron diversos milagros en diferentes comunidades por su veneración.

De esta manera, el entonces obispo de Antequera-Oaxaca, Ángel Maldonado firmó un decreto, el 30 de junio de 1719, para que la imagen se trasladara al templo de esta comunidad.

Desde entonces, hace 300 años, se encuentra en Santa Catarina Juquila.