Guardia Nacional: respiro de paz

Jesús SantiagoJesús Santiago

Los elementos de la Guardia Nacional ya están en Oaxaca, aunque con mayor presencia en la Costa, Istmo y Mixteca

OAXACA DE JUÁREZ.- Para quienes han sido víctimas de robos y asaltos, el ingreso de la Guardia Nacional en la capital oaxaqueña y en algunos municipios, cae como anillo al dedo.

Aun cuando la población considera que las calles de la capital oaxaqueña no están secuestradas por la delincuencia, sí es necesaria la presencia de la corporación nacional.

En las últimas semanas, en las calles y avenidas, incluidas las del centro de la ciudad, se han colocado lonas advirtiendo a la delincuencia de las consecuencias que puede tener si son detenidos por cualquier delito.

“Me han asaltado en la central de abasto, fui de compras y no pude hacer nada y tampoco había policías ahí cerca”, señala Ismael Aguilar, quien a pesar de ser víctima, confía en todas las corporaciones de seguridad. 

Ante lo sucedido, Ismael asegura que la presencia de militares en las calles reducirá los índices de inseguridad, pues los elementos estatales y municipales no son suficientes para garantizar la seguridad; “no hay para estar cuidando al mismo tiempo en todos lados”.

Presentes en algunos municipios

Culminada la primera semana de julio, los elementos de la Guardia Nacional ya estaban presentes en los municipios de Huajuapan de León, Pinotepa Nacional, Oaxaca de Juárez, San Juan Bautista Tuxtepec, Huautla de Jiménez.

Previamente llegaron a Puerto Escondido, la Heroica Ciudad de Tlaxiaco, Juchitán de Zaragoza, Salina Cruz, Putla Villa de Guerrero y Miahuatlán de Porfirio Díaz.

Aun cuando la población desconoce el marco jurídico en que operará la Guardia Nacional, ésta es bien recibida al menos en la ciudad de Oaxaca.

“Si bien es cierto nosotros nos dividimos en órdenes de gobierno y creo que si la Guardia Nacional es una dependencia federal y viene a tomar ciertas determinaciones, eso vendría a violar la soberanía y eso sería un conflicto”, añade Emanuel Jiménez.

Para el joven trabajador, que ha vivido sus 27 años en el valle central de Oaxaca, la seguridad la debe garantizar la autoridad municipal, posteriormente el orden estatal y finalmente el gobierno federal.

En ese tenor, precisó que las fuerzas federales deberán tener facultades de acuerdo con el marco jurídico que posee el estado de Oaxaca “porque no puede tener más atribuciones que tiene el estado; lo que yo entiendo es que ellos van a complementar, no a tomar el control”, dijo.

Toda vez que cierto sector de la población reconoce al Istmo y la Costa como las regiones con mayor índice de inseguridad, tener en la ciudad más elementos no estaría mal; “yo creo que sería muy benéfico, pero también sería bueno revisar, porque son elementos de la Policía Federal y esos no quieren ingresar”, precisa Antonio Morales.

Sin infraestructura y con tropiezos

El pasado fin de semana, las autoridades estatales informaron que más de mil elementos ya se encontraban en Oaxaca realizando tareas para mejorar la seguridad.

Sin embargo, en algunos municipios se presentaron retrasos debido a que no contaban con espacios para alojar a los elementos.

Hasta el miércoles de la semana pasada, la autoridad municipal de Juchitán de Zaragoza habilitó un espacio en la central de autobuses de segunda clase; además, realizó la compra de 50 literas dobles, 100 colchones y se comprometió a componer los baños. 

Salir y regresar con bien

“No falta un individuo que ande mal, te asalta y te dispara sin saber”, dice Ismael, quien durante años se ha dedicado a la venta de dulces regionales y tiene que recorrer la parte conurbada de la capital, especialmente Santa Lucía, San Sebastián Tutla y Ciudad Administrativa.

Toda vez que la mayor actividad comercial se registra durante el día, para la población es mejor que la Guardia Nacional combata los índices de inseguridad por las noches.