Sostiene Durazo que el expresidente Calderón es una de las "manos negras" en el conflicto con la PF

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, reiteró que el expresidente Felipe Calderón es una de las "manos negras" dentro del conflicto con elementos de la Policía Federal, que por dos días se han manifestado en contra de su incorporación a la Guardia Nacional.

Durante una entrevista con Noticieros Televisa, Durazo señaló que además de Calderón están involucrados otros funcionarios ligados a la dependencia y al exmandatario, y que han estado instigando a los policías para que exijan medidas de dignificación que en su momento no fueron otorgadas por la administración calderonista; sin embargo, el secretario se negó a revelar los nombres de los instigadores.

"Eso no es relevante para la opinión pública; a los ciudadanos lo que les importa es que se resuelvan los inconvenientes que las protestas han causado", dijo.

Al ser cuestionado sobre las pruebas que tiene el actual gobierno federal, presidido por Andrés Manuel López Obrador (AMLO), en contra de Calderón, aclaró que sólo tienen los dichos de un representante de la movilización, que pidió públicamente al expresidente que los representara en las negociaciones y la postura histórica que éste ha asumido respecto a la Policía Federal y la Guardia Nacional.

Agregó que el gobierno de AMLO no implementará medidas en contra del exmandatario, ya que éste tiene derecho a "trabajar políticamente" y a "atraer los reflectores", ya que se encuentra en proceso de conformar un partido político, pero recalcó que ya han presentado las denuncias correspondientes ante la Secretaría de la Función Pública para que se investigue la compra de equipos en sobreprecio dentro de la Policía Federal.

Bono de operatividad, el conflicto


Sobre las demandas de los inconformes, el secretario comentó que existen algunas legítimas y otras que no lo son.

En el caso del denominado bono de operatividad, explicó que se trata de recursos utilizados para pagar viáticos de los elementos que son trasladados fuera de sus lugares de adscripción; sin embargo, en el caso de la Guardia Nacional, los elementos no serán movidos de sus lugares de origen, por lo cual el bono "no tiene razón de ser".

Respecto a los temores de los uniformados sobre despidos y la pérdida de rango y antigüedad, señaló que están basadas en desinformación, pero a medida que avance el trabajo de la oficina de incorporación a la Guardia Nacional confía en que los policías tendrán los elementos necesarios para tomar la decisión que mejor les convenga.

"Hay inconformidad por desinformación y en la medida que resolvamos sus dudas, esperamos que se apacigüen los ánimos", dijo.

Agregó que hoy viernes seguirán en negociaciones con los inconformes y destacó que en las pláticas de ayer se avanzó mucho, ya que se dieron en un marco de respeto y no entre "jalones y golpes" como los que se presentaron durante el primer día de protestas.


No habrá represalias


Durazo comentó que pese a que las movilizaciones de los policías son consideradas acciones de indisciplina no tomarán represalias en contra de los inconformes y tampoco serán reprimidos.

Asimismo, negó que el objetivo del gobierno sea desaparecer a la Policía Federal para lograr una Guardia Nacional militar, contrario a lo establecido en la Constitución; y recordó que en su momento la Policía Federal y la Gendarmería fueron instituidas por militares desincorporados de la Marina y el Ejército.

"No estamos buscando militarizar a la Guardia Nacional. Lo que queremos es construir una estructura para dar un respuesta pronta a la ciudadanía", concluyó.