Rescatan zapoteco de los Valles Centrales

En cuatro comunidades del Valle de Etla, se lleva a cabo la recuperación de la lengua zapoteca

Desde hace cuatro años, la doctora en Lingüística del College Haverford, de Pensilvania, Estados Unidos, Brook Danielle Lillehaugen y sus alumnos, conforman un diccionario parlante zapoteco, con especificidades de cuatro comunidades: San Bartolomé Quialana, Teotitlán del Valle, San Jerónimo Tlacochahuaya y San Lucas Quiaviní.

El diccionario que se consulta en línea tiene importantes innovaciones respecto a los diccionarios tradicionales, como pronunciación de las palabras en la variante de la lengua de cada comunidad, su traducción, videos que contextualizan las palabras y, sobre todo, la posibilidad de que cualquier persona de los pueblos pueda acceder al mismo para corregir, agregar o comentar nuevas palabras.

En este verano, nueve estudiantes del College Haverford están en Oaxaca trabajando directamente con las comunidades en este innovador rescate del zapoteco de los Valles Centrales de la entidad.

Un diccionario en línea

La doctora Brook Danielle Lillehaugen recuerda que cuando estudió su doctorado, fue a la Universidad de California, en Los Ángeles (UCLA), para estudiar las lenguas indígenas de su país, pero allá viven muchos zapotecos y comenzó a trabajar con ellos. 

“El doctor Felipe H. López trabajaba en un diccionario en zapoteco, pero se acabó el proyecto y faltaban palabras; entonces pensamos cuál sería el próximo paso y determinamos que un diccionario en línea tendría mucha más flexibilidad, no hay problemas para consultarlo, no hay que conseguir el libro y si falta una palabra, pues se agrega”.

Señala que, además, la comunidad zapoteca está en diáspora -conoció a muchos en Santa Mónica, California-, y en línea pueden trabajar juntos los que están en las comunidades con los que emigraron a California, Estados Unidos; “pero también los alumnos aprenden las lenguas y culturas de otros países, entonces empezamos así hace cuatro años y cada día crece, crece, crece”.

Agrega que este verano lograron regresar a Oaxaca gracias a las becas que les otorgó la Fundación Nacional de las Ciencias de Estados Unidos, “porque las comunidades no deben pagar nada y los derechos de los diccionarios se quedan en manos de las comunidades porque es su lengua”.

Subraya que los diccionarios se pueden consultar a través de teléfonos celulares, tabletas y otros dispositivos en línea; “entonces es mucho más accesible que un libro y, además, muchos jóvenes tienen acceso a ellos”.

Diferencias de pronunciación

La joven estudiante de Lingüística, originaria de Estados Unidos, Nael Kelso, explica que el año pasado subieron un documental de Tlacochahuaya al que ahora están añadiendo información, como la pronunciación correcta de las palabras, porque aunque en el Valle de Tlacolula se habla zapoteco, existen diferencias de pronunciación en cada comunidad. 

Agrega que cada palabra tiene el nombre del hablante, de la persona que la pronuncia, porque hay que dar los créditos a las personas, ya que no es sólo la palabra, sino cómo se usa en la comunidad.

“Los videos nos permiten ir identificando palabras, pero además en el contexto en que se usan en cada pueblo, de tal manera que se comprende completamente el significado de la palabra, no sólo su traducción. En este caso, consideramos que el contexto es importante”.

Expresa que el diccionario sirve incluso como elemento pedagógico para los migrantes, adultos y pequeños, así como para los propios habitantes de las comunidades donde la lengua zapoteca se está perdiendo.

Conociendo sus raíces

Javier Ontiveros, originario de Arizona, pero cuyos padres nacieron en el estado de Chihuahua, dice que participa en el proyecto para recuperar parte de su identidad mexicana. “Parte de esta identidad son las personas indígenas y pues quería saber más de su idioma, de su lengua, de sus costumbres, porque pienso que es importante que los jóvenes conozcamos toda la identidad de México, no sólo lo que vemos en las películas”.

Afirma que el proyecto le ha permitido no únicamente conocer las palabras, sino qué comen, cómo viven, cuáles son sus costumbres. “Esto es importante, porque las personas que viven en las comunidades no tienen el mismo poder para hacer proyectos como estos y por eso pienso que tengo una responsabilidad como mexicano para hacer esto, dar el poder a estas comunidades para que los conozcan”.

Por su parte, Savita Deg, de origen hindú, manifiesta que en India existen muchas lenguas indígenas en riesgo, por lo que sería importante llevar un proyecto como este a ese país, “pero ahora estoy en este proyecto porque el próximo año voy a trabajar con niños zapotecos en sus comunidades”.

“Estoy muy interesada en el desarrollo de la lengua en los niños zapotecos, porque ellos aprenden una lengua en la escuela y otra en la casa, pero muchos están perdiendo la lengua materna y hay que preservarla. En esto ayuda también el diccionario”.