Sin reconstruir, los templos del Istmo

Gerardo Valdivieso ParadaGerardo Valdivieso Parada

No hay avances en la reconstrucción de recintos religiosos

JUCHITÁN, Oaxaca.- A casi un año y diez meses del terremoto, la mayoría de los templos principales de la región del Istmo tienen cerradas sus puertas.

Están apuntalados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), quien no permite el acceso a los fieles ni la celebración de ceremonias religiosas.

Templo de San Pedro Apóstol

El pasado 29 de junio fue el día de San Pedro Apóstol, santo patrón de esta comunidad.

En sus festividades no pudieron celebrar la misa en su honor en el templo de la población, porque se encuentra cerrado y apuntalado.

Aunque Unión Hidalgo no es una población antigua, fue poblada durante la Revolución por familias que huían de la guerra en Juchitán.

La comunidad está considerada dentro del Catálogo de Monumentos Históricos y sus campanarios se encuentran apuntalados.

Templo de San Dionisio del Mar

En San Dionisio del Mar, el santo descabezado es una imagen católica muy venerada, no sólo como el santo patrón de los pobladores, sino por creyentes de las poblaciones aledañas y otros estados.

Se dice que el famoso cantante Joan Sebastian era devoto de esta imagen.

Aunque el santo patrón no fue sacado del templo para resguardarse en otra parte, no se permite la entrada de la gente al interior ni realizar misas.

Las celebraciones se realizan en el pequeño atrio techado en la entrada del templo. Solo a los integrantes de la sociedad les está permitido entrar.

El templo se encuentra apuntalado solo en una parte de la entrada principal. La iglesia no refleja grandes daños.

En la misma situación se encuentra el templo de la Virgen del Rosario, en Asunción Ixtaltepec, en donde tampoco hay avances en la reconstrucción de su campanario, pero el recinto se encuentra apuntalado y cerrado al público.

Templo de San Vicente Ferrer

El templo de San Vicente Ferrer es la iglesia con más severos daños. La bóveda principal está fracturada y los dos campanarios se encuentran sostenidos por estructuras; aunque se ve a gente trabajando, el avance es muy lento.