No matar al hermano, pide arzobispo

Emilio Morales PachecoEmilio Morales Pacheco

Pedro Vázquez Villalobos ofició anoche la misa de Corpus en la catedral metropolitana

Ante los constantes crímenes y hechos de violencia, el arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos pidió ayer a los católicos alimentarse del cuerpo y de la sangre Señor para cuidar la vida humana y espiritual no solo de ellos, sino también la vida de los demás hermanos, porque muchos levantan la mano con gran facilidad para quitarles la vida.

“No se manche las manos de sangre, nunca levante la mano en contra de su hermano”, reclamó.

En la homilía de la misa por la solemnidad del Corpus Christi, oficiada en la catedral de la Asunción, el prelado sostuvo que el cuerpo y la sangre de Cristo permiten a los católicos crecer y alimentar su fe, pero además tener y dar vida, porque “solamente unidos con nuestro Señor en la comunión se podrá dar frutos.

“La mejor unión es la comunión, porque tendrá vida eterna y resucitará el último día”, asentó.

Necesario, alimento espiritual

Lamentó que algunos católicos han dejado de comulgar por sentirse fuertes y así no tener necesidad de ese alimento espiritual.

“No se engañe, no es fuerte, es débil como todos los que peregrinamos en este mundo”, asentó.

Pues –asentó–, así como existe la necesidad de alimentarse a diario para mantener el cuerpo fuerte, también se necesita alimentar espiritualmente para llegar a la meta final que es estar en el cielo y con Dios.

De este modo, demandó no perder la humildad y la sencillez, para caer en la vanidad, y así sentirse necesitado de unirse con el Señor y comer su cuerpo y beber su sangre.

“Esté en paz con él, esté lleno de vida con el cuerpo y la sangre del Señor”, anotó.

Por esto, reprobó que algunos hermanos no están interesados por la vida humana y espiritual y asesinan a los demás.

“Con dolor y con tristeza, al celebrar el cuerpo y la sangre del señor, que es el que nos da vida, tengo que decir que hay muchos hermanos nuestros que no les interesa la vida del otro y que con una gran facilidad levantan su mano, para quitarle la vida a otro”, añadió.

Destacó que en la ciudad de Oaxaca de Juárez, en regiones y en diferentes pueblos “se está levantando la mano impunemente y se está quitando la vida del hermano, con la marca en la frente de Caín”

“Asesinatos y asesinatos, muertes y muertes, y a veces por nada, a veces por incidente de tránsito se bajan y disparan. A veces por quitar la cartera, el celular o quitar cualquier cosa, disparan y quitan la vida del hermano. Es doloroso lo que pasa”, remarcó.

Ante ello, rogó a Dios a tocar el corazón de quienes se han endurecido su corazón para que respeten la vida del otro hermano.

“No tienen corazones de carne, sino de piedra”, indicó.

También, convocó a los católicos a unirse a Cristo en la comunión, para enseñarse a vivir en paz y poder ser felices unos y otros, respetando siempre la vida humana.

“Cristo es nuestra vida, estemos llenos de la vida de Cristo, porque estamos marcados con el signo de la cruz”, terminó.

La procesión

Antes de la misa, seguido de decenas de fieles, el arzobispo de Antequera-Oaxaca encabezó la procesión del Santísimo Sacramento, que se realizó en el interior de la catedral de La Asunción, ante la fuerte lluvia que cayó por la tarde en el atrio y en toda la ciudad.