La economía cultural

La economía cultural acrecienta su importancia en las economías estatales, desde la creatividad y la cultura

El concepto de economía cultural (o economía naranja) comprende la relación entre estas disciplinas y los sectores que atienden las demandas del consumidor por diversión, ornamentación, estudio, ocio, etcétera. Es decir, está relacionada con las industrias culturales, industrias creativas, industrias del entretenimiento, economía cultural o creativa.

Como ejemplos de actividades comprendidas en este sector, podemos enumerar a: la arquitectura, artes visuales y escénicas, cine, diseño, escritura, música, publicidad, televisión y radio, etcétera.

La economía cultural acrecienta –de manera permanente- su potencial e importancia en las economías estatales. El desarrollo de este sector significa la creación de riqueza desde la creatividad y cultura. Como ejemplo, se suele citar al exitoso caso del Cirque de Soleil que emplea a más de 5.000 personas y genera ventas superiores a los $800 millones anuales.

Cada vez más, las economías urbanas y regionales se nutren de manera importante de la economía cultural, que es vista como una gran oportunidad de desarrollo que aprovecha la enorme riqueza en propiedad intelectual, talento, conectividad y herencia cultural.

Este fenómeno es visible en nuestro estado a través del aporte -no solo cultural, sino económico- del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), porque además de “contribuir a la identidad y al estudio de nuestras culturas, es un organismo que genera derrama económica”, afirmó recientemente su director general, Diego Prieto en entrevista con El Economista.

Sólo en 2018, las zonas arqueológicas y los museos que opera el INAH recibieron 27 millones de visitantes -7 millones de extranjeros-; la gente viene a conocer Chichén Itzá, Monte Albán, Teotihuacán, a ver la Guelaguetza, a conocer las culturas de los pueblos y no nada más las playas, señaló Diego Prieto.

Como ejemplo, valgan la siguiente numeralia:

* Recursos generados por el INAH en 2018: 710 millones de pesos.

* Recursos generados en los primeros cinco meses de 2019: 350 millones de pesos.

EX LIBRIS

En El valor de la cultura, los compiladores se han propuesto analizar “las dimensiones del mercado como régimen material y simbólico. Se trata de un esfuerzo por conceptualizar el hecho de que los discursos estéticos y culturales, así como los sujetos que los producen y ponen en circulación, circulamos en el mercado de la cultura y en la cultura del mercado, dentro de la vasta cultura económica y la globalizada economía cultural del capital”.

(El valor de la cultura; Luis E. Cárcamo-Huechante et al; Beatriz Viterbo Editora, Buenos Aires, Argentina, 2007).

Dinámicas culturales: Religiones y migración en Oaxaca aborda algunas manifestaciones contemporáneas de la pluralidad etnocultural que caracteriza a Oaxaca. Nuestro estado es un campo social en el cual tienen lugar procesos y conflictos propios conjugados con los provenientes del contexto nacional e internacional del cual forma parte. Tratar de entender la singularidad de lo local y lo regional en un marco global, ha sido una de las motivaciones de estos estudios cuyo hilo conductor podría tal vez sintetizarse a través del análisis de cómo lo diverso responde a diverso, de acuerdo con su misma pluralidad y complejidad.

(Dinámicas culturales: Religiones y migración en Oaxaca; Alicia M. Barabas. Miguel A. Bartolomé, compiladores; Centro INAH Oaxaca; FAHHO, Secretaría de Cultura Oaxaca; Oaxaca, 2010)