Festeja Banda de Música del Estado 151 años

Bajo el Laurel, cada serenata de los martes y cada concierto dominical, son lugar y oportunidad para escuchar a la Banda de Música del Estado.

Sucede cada domingo a mediodía y, algunas veces cada martes por la tarde 'Bajo el Laurel', foro al aire libre que acoge sus conciertos. La energía que cada músico comparte con sus compañeros, el método y la vocación, también son parte de esa colección de momentos que hoy son motivo de celebración para una de las agrupaciones más emblemáticas de Oaxaca, la Banda de Música del Estado (BME), que festeja sus 151 años.

Esta agrupación que ha acompañado como banda sonora a la memoria colectiva de oaxaqueños y visitantes, no solo se encuentra en una nueva era, está renovada y recargada, con sus músicos tocando mejor que nunca bajo la batuta de su director titular, Félix Méndez García. Tienen preparado un repertorio inédito para los dos conciertos en puerta, uno para esta noche, en el Teatro Macedonio Alcalá, el cual repetirán el domingo a las 12:30 horas Bajo el Laurel.

Honor, pasión y talento 100 % oaxaqueño

El maestro Félix Méndez García, originario de Zimatlán de Álvarez, tomó la batuta de esta agrupación este año; es el segundo al frente de la BME, motivo que le significa honor. En entrevista, el director y músico habla del momento en el que se encuentra la banda y el nivel de ejecución de los músicos.

"El abordar el tipo de obras que están ejecutando, que no cualquiera las toca, significa que están en un gran momento. Es una banda que tiene músicos de primera, solo era cuestión de ponerlos a estudiar cosas diferentes, darles variedad de géneros. He encontrado a la BME bastante bien; estaba algo dividida, pero ahora está bien agrupada y hemos hecho un buen equipo".

Crece interés de músicos jóvenes

Los 67 integrantes de su alineación actual se encuentran un uno de sus mejores momentos y todos los domingos logran una gran convocatoria y público. Todos los músicos son oaxaqueños, incluido su director.

Entre los planes que tiene el director para la BME destaca un homenaje al maestro Macedonio Alcalá, en el que tocarán varias piezas de su autoría: "La intención es traer al repertorio a más compositores oaxaqueños, como lo hicimos con el homenaje a Amador Pérez Torres 'Dimas', en Zaachila; seguiremos recordando a maestros oaxaqueños que han hecho música interesante".

En cada concierto dominical, la banda abarca gran variedad de música; el maestro Félix Méndez adelantó que tiene un archivo de zarzuela que casi no se ha escuchado y lo montará con la BME.

Lo que viene para la BME

Al hablar del interés de las nuevas generaciones en la música y sobre todo en la que ejecuta esta agrupación, respondió que cada vez son más los interesados en entrar a la banda: "Lástima que no podemos meter a más músicos. Cuando se jubila algún compañero, hemos abierto la convocatoria para esa plaza y hemos tenido hasta 18 aspirantes. Los que han aplicado son buenos músicos, nos hemos quedado con los mejores, pero en general hay muy buen nivel".

Otro de los proyectos que prepara el director de la BME es grabar la Guelaguetza y más música oaxaqueña, para dar a conocer a los compositores del estado. Mientras tanto, invariablemente, de martes a viernes, en el teatro Álvaro Carrillo, los músicos ensayan para presentarse los martes, en la serenata y en los conciertos dominicales, Bajo el Laurel.

El repertorio para ambos conciertos

El repertorio que seleccionó el maestro Félix Méndez García iniciará con la obertura Las Alegres Comadres de Windsor, de Otto Nicolai, la cual está basada en la comedia homónima de William Shakespeare y relata las aventuras de John Falstaff, que tras cortejar a varias mujeres a la vez, estas al saberse engañadas, deciden vengarse.

Tocarán también el Concierto para Trompeta y Banda, de Alexander Arutiunian, pieza musical de cinco movimientos escrita en 1950, la cual incorpora melodías con tonos de carácter del folclor armenio y gitano. Alexander Arutiunian fue pianista, maestro y prolífico compositor; para este concierto se contará con la participación del solista Héctor Tomás Jiménez.

Posteriormente ejecutarán Sensemayá, del compositor mexicano Silvestre Revueltas, basada en el poema homónimo escrito por el poeta cubano Nicolás Guillén; la obra musical fue escrita en 1938. Sensemayá es una obra que embruja, de ritmo vibrante, telúrico y vigorosa, por ello también la llaman Canto para matar a una culebra.

Los conciertos finalizarán con Mayordomía, de Manuel Sánchez Vásquez -originario de Santa Cruz Papalutla-, obra musical con tres actos: el religioso, en la casa del mayordomo y el jarabe.