Amenaza el Atoyac a 31 municipios

La central de Abasto inundada por desbordamiento del agua

La Coordinación Estatal de Protección Civil mantiene el monitoreo permanente en 31 municipios de los Valles Centrales asentados en la cuenca del Río Atoyac y considerados de muy alto riesgo, informó el meteorólogo de la Coordinación de Protección Civil, Cutberto Cruz Jarquín; el especialista señaló que la inseguridad en la franja ha crecido hasta 10% en los últimos años.

El aún bajo el nivel del afluente, así como del Río Salado, sin embargo, ello no reduce el grado de riesgo para los asentamientos ubicados en sus márgenes.

Tranquilidad engañosa

Agregó,que lo tardío de la temporada ciclónica puede ser indicativo de que al final se presente un fenómeno meteorológico más grave como sucedió en 1998, en que arrancó el periodo de lluvias fuerte a mitad del mes de junio, pero que en un solo golpe, con el huracán Paulina, provocó grandes desastres.

“Independientemente de los fenómenos que se forman con una alta intensidad, el desarrollo urbano provoca que la vulnerabilidad crezca en los municipios que se asientan en la franja donde atraviesan los caudales, como sucede también en el Istmo con el Río Los Perros que atraviesa nueve municipios”, expuso.

Hacinamiento, riesgo

Explicó que al momento de una tormenta, por mínima que sea, el hacinamiento en que se encuentran las poblaciones provoca los desastres.

“Anteriormente aunque cayeran 50 mililitros de lluvia no ocurría gran cosa, hoy con 30 en 45 minutos enfrentamos graves problemas; en Oaxaca el desarrollo urbano mal planeado, las grandes cantidades de basura, el crecimiento de la plancha de concreto generan que el riesgo crezca, los ríos se están reduciendosu fuerza aumenta y el desbordamiento es inevitable”, expresó.

Ejemplificó el depósito de escombros del desastre provocado por el sismo de 2017, los cuales seguramente terminaron en la orilla de algún río, lo que insistió, reduce el cauce de los afluentes. Advirtió que en el Istmo esa y otras situaciones, pudieron incrementar hasta en un 15% el peligro, este año.

Destacó que en el caso de la capital, la zona de mayor vulnerabilidad es la Central de Abasto, debido al asentamiento de comerciantes en las márgenes del Atoyac, situación en la que Conagua y el Ayuntamiento capitalino deben aplicarse para evitar desgracias posteriores.

“La ley dice que 10 metros de cada margen deben estar libres porque hay periodos de retorno de 50, 100 y hasta 500 años y tarde o temprano los afluentes buscan sus salidas, por eso es que la CEPCO advirtió a las autoridades de ello, porque se está reduciendo de forma dramática la zona hidráulica del río”, indicó.