Señala corrupción, lo despiden del REPSS

Emilio Morales PachecoEmilio Morales Pacheco

Trabajadores del REPSS protestaron ayer por el despido de uno de sus compañeros.

Ángel Fernando Flores Saavedra acusó al Régimen Estatal de Protección Social en Salud de despedirlo como analista del Modelo de Supervisión y Seguimiento Estatal de los Servicios de Salud (Mossess), sin causa justificada.

Aseguró que el verdadero motivo de su separación del cargo obedece a que a finales de mayo presentó una denuncia en la Fiscalía Especializada en Materia de Combate a la Corrupción, en contra de dos servidores públicos del REPSS, a quienes acusa de corrupción y nepotismo.

Para el director del REPSS, Juan Carlos Márquez Heine, el tema “es mucho más delicado”, ya que el ex trabajador tiene “un caso claro de un familiar directo que fue cesado con el cambio de la administración porque se le favoreció con un contrato y nunca se presentó a trabajar”, además de que “hubo un intento de propasarse con una de las trabajadoras”.

Confirmó que el trabajador fue cesado, así como del requerimiento que la Fiscalía ha hecho del inicio de las investigaciones por nepotismo y corrupción, pero son hechos falsos.

Acusa corrupción y nepotismo

Ángel Flores negó ambos señalamientos del director general del REPSS e insistió que su despido es una represalia por la demanda que presentó en la Fiscalía Anticorrupción, la cual fue motivada como mecanismo de protección a los trabajadores.

“Sabemos que siempre hay corrupción y alguno que otro jefe negrero, pero esta administración en especial se ha caracterizado en dar un mal trato a los compañeros”, abundó.

En el escrito de demanda Ángel Flores señala a Blanca  Estela Bastida Gordon, como ex subdirectora de financiamiento de ingresar a la nómina del REPSS a tres de sus familiares, con la complacencia del ex director Guillermo Cabral Ballesteros, quien ahora es el coordinador interinstitucional de sindicatos.

A él lo señala directamente de hacerle una amenaza sutil para que retirara la demanda, en una conversación que tuvo en su oficina el lunes después del medio día. Después de ese encuentro, Ángel ya no pudo checar su salida a comer, porque el detector de huella no registraba la suya.

Recurre a la DDHPO

Lo mismo ocurrió al regresar de comer y a la hora de la salida, por lo que se registró en la bitácora de visitas y la mañana de este martes acudió con una visitadora de la Defensoría de Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO), versión que fue corroborada en dicho órgano.

“La visitadora tomó fotografías y me acompañó hasta la persona encargada de recursos humanos, quien fingió no saber del tema y después confirmó que, por órdenes superiores, tendrían que prescindir de mis servicios”, sin que se le notificara previamente por escrito.